Categorías
A02-Prolíficos m08 Sistema federal Viaje

Llegada de la Unión

[Microrrelato (381 p.) de la Parte II de El viaje]
– Del cambio de la estructura de poder en una nación de prolíficos –

Mis padres planearon nuestro viaje a la nación más poblada para que coincidiera con sus fechas patrias, en especial con el Día de la Unión.
Ese día se conmemora la sesión final del congreso fundacional donde 23 ciudades autónomas decidieron conformar una nación. 

Cuenta la historia que la propuesta más apoyada era crear un consejo superior con un representante de cada ciudad (su respectivo anciano benemérito), el cual sería asistido por una asamblea federada con las letradas más destacadas de cada ciudad.
Como siempre ello significaba que las abuelas tomarían las decisiones en una asamblea, mientras que los abuelos sólo firmarían el ejecútese en un consejo «superior» como un acto simbólico

Llegado el día, el Acta de la Unión habría de ser firmada por los 23 beneméritos en una sesión solemne, donde sólo se leería y aprobaría (sin discusión, como es costumbre).
Sorpresa: Se leyó y aprobó un acta distinta a la acordada en la asamblea después de meses de deliberación. Una que rompía con la tradición, una que establecía como principio supremo que al morir algún benemérito, su sucesor sería elegido por sus pares de entre tres candidatos predispuestos por el finado que cumplieran las condiciones de rigor, a saber: que tuviese más de 61 años, que tuviese más de 17 nietos y que hubiese sido cuñado del implicado.

La asamblea federada sólo conservó la mitad del poder, la mitad propositiva.
Si las resoluciones emitidas reciben el apoyo de más de la mitad de las letradas o de más de la mitad de los comités de las ciudades (con el voto de dos tercios de las representantes en cada cual), la resolución pasa a ser considerada por el consejo superior, o de abuelos.
Si dos tercios de las letradas, o de los comités de ciudad, votan a favor de una resolución, la misma queda aprobada así no obtenga el visto bueno del consejo superior.

El susodicho principio sucesorio acabó con el poder blando de las abuelas, ya no gobernaría el más prolífico, ya no había motivos para escoger, o pactar, al candidato ideal para cada nieta en celebraciones estratégicas.

Todo cambió pero no hubo ni lamentos ni rebeldía, sólo hubo aceptación.
Nunca supieron cómo pasó. Sólo cabe suponer que fue un complot orquestado no por abuelos sedientos de poder, sino por nietas sedientas de libertad (amorosa).

_
*Nota: Ésta fue la doceava nación que visitamos en nuestro viaje, la tercera de las prolíficas.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s