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A10-Presidentes m11 Periodos de gobierno Viaje

El gran colegio electoral

[Escrito mínimo (431p.) de la Parte IV de El viaje]
-De la institución más subvalorada entre presidentes federados-

El trabajo del colegio electoral es permanente.
Su principal función es elegir al presidente de la nación, para un periodo de seis años, y a tres vicepresidentes que podrá sustituir o renovar cada dos años, pero su influencia no acaba allí.

En esta nación hay elecciones, en alguna provincia, cada pocos meses y los miembros del colegio electoral son libres de emitir sus opiniones como parte de la institución que sirve de guía del gobierno nacional.
Para un ciudadano de a pie es igual de importante el presidente de la nación que el de su provincia, los dos deben diseñar y ejecutar planes a largo plazo pero en distintos ámbitos, requiriendo para ello al menos seis años de gobierno, mientras que los electores son parte de un órgano secundario que sólo vela y opina sobre las actuaciones de los gobiernos: Para ejercer tal función no se requiere un periodo largo en el cargo, ni siquiera tiene que estar preestablecido cuánto durará. Cada provincia tiene normativas específicas al respecto siendo la limitante más importante que se debe renovar a los electores, al menos, una vez cada tres años.
El colegio electoral no tiene influencia directa sobre los gobiernos provinciales, en tanto sus presidentes son electos en votaciones populares directas y los ministros por los colegios profesionales respectivos, pero tiene cierto poder blando pues quien llega a la presidencia de una provincia también suele aspirar a hacerse del cargo nacional.

La elección dura dos semanas y media, según la ley nacional.
Cada voto electoral debe valer lo mismo en una provincia dada, cada elector debe representar el mismo número de ciudadanos de su entidad. Por eso salen de la lista de votación apenas alcanzan la representación preestablecida.
Al ser una consulta ciudadana secreta, sólo se cuentan los apoyos después de concluida la jornada por lo que es normal que haya un excedente una vez que un elector alcanza la cuota mínima. Antes de iniciar la votación, cada candidato a elector debe anunciar sus alianzas, debe anunciar a quién le cedería sus apoyos excedentes de resultar entre los ganadores.
Es una lista de tres preferidos (en orden sucesivo) de entre los candidatos que hayan obtenido más de la mitad de la cuota mínima en la votación anterior pero que no hayan alcanzado el cargo. Si uno de los tres preferidos sale de la lista de votación por cualquier motivo, el candidato deberá anunciar de inmediato un nuevo aliado, que quedará como tercer favorito.

Todas las provincias deben tener el mismo número de electores, Apenas se alcanza la cuota, se detiene la votación.

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A10-Presidentes m10 Partidos políticos Viaje

Control vicepresidencial

[Escrito mínimo (449p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo una federación de presidentes regula al poder central

El sistema promueve la formación de coaliciones políticas por el método de elección de las vicepresidencias y el poder que se les otorga.

Después de quedar electo el presidente, si no hay un acuerdo exitoso, éste ha de postular a cinco candidatos a las (tres) vicepresidencias de entre los once candidatos que hayan recibido más votos electorales o todos aquellos que hayan obtenido al menos 3% de los mismos.

Los vicepresidentes (VP) tienen el poder de vetar decretos o leyes presidenciales. Tienen hasta diez vetos repartidos según el número de votos electorales obtenidos por cada quien en una única votación, con lo que un candidato con 34% de los votos tendrá 3 vetos. Los vetos se renuevan una vez que se han ejecutado la mitad del total posible, es decir: cinco.
Parte del poder de veto se pierde cuando hay dispersión de votos. Por ejemplo: si se reparten de forma pareja en torno al 20% para cada uno de los cinco candidatos postulados por el presidente, cada VP tendrá sólo dos vetos, con lo que se vuelve poco probable que se lleguen a renovar los mismos.
Así, el presidente sólo necesita de aliado a un vicepresidente para neutralizar parcialmente a los otros dos.

Se podría suponer que los partidos políticos suelen postular varios candidatos pero la ciudadanía lo ve con malos ojos, por el contrario prefiere presionar a la clase política con electores que hagan votaciones cruzadas. Los ciudadanos casi nunca apoyan a suficientes electores de un mismo partido como para que puedan nominar a sus candidatos con facilidad y una de las condicionantes a los electores independientes suele ser que, en la votación al VP, promuevan alianzas minoritarias que hagan efectiva la mayor cantidad de vetos posible.
Sólo en contadas ocasiones un partido ha tenido tanta popularidad para estar seguro de alcanzar la votación necesaria para su candidato principal y para un vicepresidente. En esos casos parte de los electores afiliados al partido se enfocan en respaldar al candidato propio a la vicepresidencia, a sabiendas que muchos independientes se comprometieron con la ciudadanía a apoyar a su candidato principal.

Son usuales las coaliciones. Los partidos grandes buscan afianzarse con agrupaciones más pequeñas a las que ofrecen la posibilidad de obtener una vicepresidencia. Muchos de esos partidos pequeños y monotemáticos nacen de los principales pero por ley son autónomos tanto en sus finanzas como en sus procesos internos, con lo que las alianzas son más por afinidad ideológica que por dependencia estructural.
A pesar del poco control  que tendrán sobre los partidos pequeños, los más grandes suelen promover su formación. No sólo afianzan sus posturas si gana un candidato propio sino que también se abre la posibilidad de hacer alianzas menores si gana algún partido rival.

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A10-Presidentes m09 Impuestos y dinero Viaje

Las decisiones aplazables

[Escrito mínimo (467p.) de la Parte IV de El viaje]
-De la poca influencia de algunos gobiernos sobre asuntos impositivos-

Todo buen presidente (como si fuera un director de orquesta) debe poder estudiar a profundidad una visión de gobierno y diseñar la mejor forma de interpretarla con los instrumentos y ejecutantes que tiene a mano.

Por ejemplo no debe necesitar modificar el sistema de recaudación impuestos. Si el plan de gobierno que diseñó requiere de un sistema tributario distinto es que escogió un enfoque filosófico inadecuado para ese momento y lugar, como un director que escoge mal la composición musical para un auditorio dado.

En todas las naciones de presidentes los impuestos son un tema de Estado, que se debe tratar con una visión a largo plazo, por lo que presidente deberá obtener el visto bueno de quienes pudiesen ocupar su cargo en los próximos periodos de gobierno, es decir, de quienes obtuvieron más votos después de él, al menos los dos candidatos que le siguieron en votos: Si la modificación de las leyes es en verdad necesaria, no debería haber problema pues beneficiaría a los gobiernos sucesivos.
Eso es lo que quieren creer pero en la práctica las leyes tributarias tardan generaciones en ser modificadas, la situación debe ser insostenible, debe ser tan insostenible que sólo se vea una solución (traumática por lo general).
Los mismos principios se aplican en todos los niveles de gobierno e incluso en muchas instituciones autónomas o privadas, en la recaudación de fondos para financiar sus presupuestos.

Si los presidentes de gobierno suelen tener poco control sobre el sistema tributario, es aún menor el que tienen sobre la emisión monetaria.
Los gobernantes no tienen poder directo sobre la política monetaria que se ejecutará durante su mandato pero sí en su desarrollo futuro, sobre el nombramiento de los futuros miembros del directorio encargado.

Los directores duran en sus cargos siete años, renovables una vez, y sus nombramientos se hacen con años de anticipación: Después de cada elección presidencial se nombran los suplentes al directorio principal de entre los miembros de carrera de la propia institución, que asumirán durante el siguiente mandato. Son nombrados por los tres candidatos presidenciales que obtuvieron más votos: El más votado, es decir el mandatario recién electo, nombra cuatro suplentes, el segundo más votado nombra dos y el tercero uno solo, imponiéndose el orden en que asumirán de manera alternada en rondas sucesivas (1-2-1-3-1-2-1).
Los sustitutos nombrados por un presidente sólo asumen si hay un cambio de gobierno, es decir: Si un presidente es reelecto no ocuparán los cargos los sustitutos que él nombró, sino aquellos de los otros dos líderes más votados.

En todo caso, lo que más autonomía da a dicho directorio, es que su presidente es electo por sus propios miembros de entre aquellos que tengan más de once años como directores. Es decir de entre aquellos que hayan recibido respaldo en dos periodos distintos.

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A10-Presidentes m08 Sistema federal Viaje

Para pactar compromisos

[Escrito mínimo (439p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo y por qué los presidentes usan un colegio electoral-

Fue necesario subdividir el poder para evitar grandes confrontaciones. Se crearon presidencias de provincia con gran poder pero en ámbitos muy reducidos.
Los gobiernos provinciales se encargan de la mayoría de los asuntos ejecutivos excepto de las relaciones internacionales y de la seguridad y defensa, lo cual atañe a la presidencia nacional, que además debe mantener el equilibrio entre las provincia y mediar en los asuntos internos.

Con el fin de elegir al mejor presidente nacional posible para cada provincia, se desarrolló un sistema donde se pactan compromisos en un colegio electoral, evitando así la impulsividad (o pusilanimidad) de las masas.
Los ciudadanos dan su apoyo a electores provinciales que promueven los lineamientos gobierno y principios que debe seguir y tener el futuro presidente. Algunos electores son parte de las maquinarias partidistas, sólo se dedican a promover las doctrinas de sus partidos, a los candidatos señalados. Otros electores, los que suelen definir la elección, son independientes y suelen promover temas o reformas específicas, dando su voto a aquel candidato que más avances ofrezca al respecto.
Las votaciones por el colegio electoral duran dos semanas y media (empiezan en jueves y terminan en domingo). Cada provincia es libre de fijar su propio cronograma pero las votaciones deben ser, al menos, un año antes de la convención del colegio electoral y de la elección popular de la presidencia de la provincia.

Para elegir al presidente de la nación todos los electores se reúnen y debaten junto a los candidatos por tres días. El último día, antes de las votaciones finales, los candidatos dan sus discursos de clausura y de réplica (de 23 y 7 minutos).
Antes de las jornadas de debate hay una votación inicial, o de nominación, a sobre sellado. Para ser elegible como presidente se debe tener al menos 13% de los votos de nominación y para ser vicepresidente se debe obtener al menos 3%, por lo que desde el inicio no puede haber más de 7 candidatos a la presidencia.
Justo después de las negociaciones y discursos de clausura se hace una propuesta de gobierno que debe ser aprobada por dos tercios de los electores para que sea declarado un acuerdo exitoso. Lo cual es conveniente, hay un fuerte incentivo para lograrlo: Si un elector participa en dos elecciones consecutivas en que no se declare un acuerdo exitoso, dicho elector no podrá volver a postularse al cargo por una década.

Cuando no se logra la aprobación de la propuesta de gobierno se procede a las votaciones públicas, en donde los electores deben apoyar, cada vez, a un candidato distinto hasta que alguno alcance dos tercios de los apoyos.

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A10-Presidentes m07 Sentido cívico Viaje

Un director de orquesta

[Microrrelato (497p.) de la Parte III de El viaje]
-De cómo inicio un tipo de gobierno muy particular-

Uno de los presidentes más recordados después de la gran confrontación llegó al poder por mera casualidad, por lo la apatía y desinterés de los políticos tradicionales.
Lanzó su campaña por la presidencia sólo por llamar la atención sobre los asuntos que le interesaban, para poner los reflectores en la deprimida vida cultural de la nación.

Ya era una persona afamada cuando lanzó su campaña, disfrutaba de gran prestigio y dinero no le faltaba. La política no le atraía, veía su incursión en ese mundo como un sacrificio necesario para mejorar la condición general de su gremio. Tenía varias ideas y proyectos específicos; planeaba retirarse cuando algún político de carrera los asumiera y se comprometiera en público a respaldarlos. Pero ninguno lo hizo.
No fue necesario que transcurriera mucho tiempo para que se diera cuenta del desinterés de la clase política, para que rehiciera sus planes, para que pasara de sólo proponer proyectos a exponer los problemas sistémicos que veía en la sociedad, en la política, y lo expresara en términos propios de su profesión:
“El presidente, como individuo, tiene demasiado poder discrecional, tiene demasiadas atribuciones, puede intervenir en cualquier asunto aún sin estar capacitado (…) Es como si un director de orquesta, en medio de una presentación, pudiera soltar su batuta y tomar cada instrumento para tocarlo por sí mismo pensando que así mejoraría la ejecución general de la pieza (…) Pero resulta al contrario, se pierde la coherencia, se pierde la visión general necesaria para marcar un rumbo y, además, se multiplican los errores en la ejecución de dicho instrumento (…) Nadie puede ser especialista en todo, hay que respetar a los especialistas”

Al avanzar la campaña propuso un plan de gobierno de unidad nacional donde los «especialistas» se encargarían de sus respectivas áreas, donde los colegios profesionales designarían a las personas idóneas.
Su trabajo, como el de todo director, sería el de estudiar a profundidad una visión de gobierno (compuesta por políticos de carrera) y diseñar la mejor forma de interpretarla con los instrumentos, y ejecutantes, a disposición. Además de tener, llegado el momento, el oído para indicar el instante de entrada de cada ministerio, llevar el tempo y marcar cuándo cambiar de dinámicas.
Cada ejecutante tiene un trabajo arduo, necesita mantener la mayor concentración posible en el mismo, no puede encargarse de nada más, no puede preocuparse de nada más. Debe confiar en el plan trazado y centrarse en su misión, se debe aislar del resto de sus compañeros, de todos menos de quien dirige pues en él tendrá la única referencia válida. Él tiene la mejor acústica, está en la mejor posición para entender lo que pasa y dar paso a cada movimiento.

A pesar de sus exitosos gobiernos pasaría mucho tiempo antes de que se hiciera norma un método de designación ministros parecido al suyo aunque ya desde esa época se volvió un deber cívico ceder la capacidad ejecutiva, tanto en entes públicos como privados.
Se pasó a un presidente-director, en lugar de uno ejecutante.

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A10-Presidentes m06 Leyenda o historia Viaje

Grandes batallas vacías

[Microrrelato (389p.) de la Parte III de El viaje]
-De lo que incentiva que una mayor minoría se lo pueda llevar todo-

En una época de crisis social y económica la estructura política se fragmentó.
En ese entonces el periodo presidencial duraba seis años, sin importar el tamaño del apoyo popular que se cosechara. Ello hacía que las campañas electorales no fueran sobre solucionar problemas y lograr acuerdos sino sobre desprestigiar lo más posible a todos los demás candidatos, sobre atacar sin compasión hasta ser la mayor minoría. Eran grandes batallas sin ningún ganador absoluto, sin ningún ejército suficientemente grande para apabullar a los demás.
Así fue hasta que se convirtió en una guerra continua de calumnias y manipulación que creció poco a poco a medida que nuevos fanáticos eran reclutados llegando a su clímax junto a una gran crisis socio-económica que hizo estallar la gran confrontación.

Todo empezó con unas elecciones increíblemente fragmentadas. Tres candidatos obtuvieron menos de un cuarto de los votos y muchos otros ganaron de forma aplastante en sus regiones pero no lograron figurar a nivel nacional. Ninguno reconoció la victoria de los otros pero cada cual defendió la propia no sólo con retórica, sino con grupos armados preparados desde mucho antes. Las batallas mediáticas se volvieron batallas armadas por territorios e infraestructura.
El ente electoral fue mediocre e irresponsable, así le había convenido siempre a cada gobierno de turno. Nunca llegó a recontar los votos y fue disuelto (por las tres partes en discordia) antes de que diera los resultados oficiales.
Aprovechando la confusión los líderes regionales se hicieron del poder local «para proteger a la población» y surgieron múltiples movimientos secesionistas. La mayoría triunfaron y, al calmarse las aguas, se unieron en una confederación con un sistema de votación que los tradicionalistas ven como impropio aún hoy por considerar que es de segundo grado.

La situación tardó generaciones en normalizarse en la capital. Hubo múltiples procesos de paz pero todas las partes querían mantener la elección popular directa y unipersonal: «El presidente debe representar a cada uno de sus votantes y trabajar por la nación entera».
Se intentó alcanzar una paz estable reduciendo los periodos de gobierno, condicionándolos, sobre todo en caso de reelección, pero sólo se logró cuando el presidente dejó de administrar los recursos, cuando los ministros adquirieron dicha potestad y el mandatario quedó como un director de orquesta: A cargo y mandando pero sin generar música por su propia mano.

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A10-Presidentes m05 Cohesión social Viaje

Asistencia esclarecedora

[Microrrelato (401p.) de la Parte III de El viaje]
-De cómo se toman las decisiones más trascendentales entre presidentes

Quienes tienen fuertes convicciones presidencialistas sienten que pueden entrever el alma de un candidato con sólo oírlo hablar en persona. Sus gestos, sus expresiones, su lenguaje corporal ante sentencias específicas son evaluados a profundidad, son determinantes a la hora de tomar La decisión.

Cada ciudadano siente la necesidad de ver al menos una vez a cada candidato. Por eso son muy comunes los mítines y debates públicos, teniendo la particularidad de que la mayoría de los asistentes no suelen ser seguidores ni adversarios, lo cual le da un significado especial a los aplausos, abucheos, ovaciones o rechiflas.
Los asistentes son escogidos al azar por la autoridad electoral usando métodos estadísticos que garantizan que todos los connacionales puedan participar y que en cada ocasión se tenga una muestra representativa de la sociedad local  (al menos lo garantizan con un margen de error mínimo).

Cada candidato ha estudiado las debilidades de sus oponentes y están en la disposición de que queden en manifiesto pero con bastante disimulo. Cada debate a que asistimos, y la campaña en general, fue mucho más cordial de lo esperado.
El objetivo es ganar con más de mitad de los votos para poder gobernar por seis años (y no por cuatro) por lo que los candidatos mantienen un tono conciliador, y más aún si es un candidato a la reelección pues en dicho caso, para gobernar por seis años más, no sólo deberá recibir más de la mitad de los votos, también deberá superar la votación máxima que haya recibido en todos sus postulaciones por el cargo, de lo contrario, si una de las dos condiciones no se cumple, gobernará por cuatro años.
Pero además, si no se cumple ninguna de dichas dos condiciones, es decir si gana la elección pero no rebasa su propia votación máxima ni alcanza la mayoría absoluta de votos, sólo gobernará dos años más. Lo cual es lo más común cuando un presidente es reelecto.

Es tal la cordialidad en los mítines, debates y demás eventos públicos que por instantes se puede sentir un aura mística, casi sacra. Los candidatos más que respetarse entre sí, respetan a los votantes, respetan el momento de recogimiento (y no sólo para la elección a la presidencia de la nación, sino a cualquier órgano, público o privado).
Los candidatos saben que esos eventos son necesarios para el equilibrio espiritual de todo habitante de estas naciones.

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A10-Presidentes m04 Sistema judicial Viaje

Las elecciones judiciales

[Microrrelato (357p.) de la Parte III de El viaje]
-De cómo se seleccionan magistrados a distintos niveles-

La elección del presidente de un circuito judicial, o magistrado menor, siempre es algo relevante.
En esa nación los magistrados del tribunal supremo son escogidos de entre los tres (magistrados) menores mejor valorados por sus pares. El presidente de la nación en consejo de ministros tiene tal facultad, pero nada más. El resto del proceso es interno, entre los propios jueces:
Cada (magistrado) superior al quedar electo da su apoyo público a un menor y luego cada tres años, en la misma fecha, da otro apoyo a uno distinto. Así cada menor va recabando apoyos, siendo elegible como superior al ser uno de los tres con más apoyos conseguidos.

Llegar a ser un magistrado menor, o presidente de circuito, es un hito en sí mismo.
Sólo son elegibles quienes tengan más de diez años de ejercicio y la votación es un proceso de tres rondas, todas secretas.
Los jueces del circuito se dividen por antigüedad en tres partes iguales. Primero votan los más antiguos y los mejores cinco candidatos pasan a la segunda ronda, en la que participa el segundo tercio más antiguo. En la tercera ronda votan los más novatos por uno de los tres candidatos que hayan acumulado más apoyos en las dos rondas anteriores. El ganador asumirá como presidente del circuito judicial pero sólo será elegible como magistrado si obtiene dos tercios o más de los votos.
Al ser una votación escalonada se saben los resultados parciales, quedando de parte de los jueces más novatos decidir si quieren que el juez que lleva la delantera sea elegible o no para magistrado. Por lo general quien recibe más votos en la primera ronda es el elegido.

Un presidente de circuito tiene plena autoridad sobre éste, para eso fue electo por sus pares. Tiene la facultad de cambiar normativas internas que no estén en alguna ley nacional. Además su cargo es de prestigio: Es importante mantener la buena imagen, es importante ser (y parecer) ecuánime. Cada actuación está bajo la lupa, cada decisión es tomada en cuenta por los magistrados superiores.
Cualquier detalle puede acercar (o alejar) un asiento en el Tribunal Supremo.

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A10-Presidentes m03 Crianza y educación Viaje

Gran reforma educativa

[Microrrelato (371p.) de la Parte III de El viaje]
-De cómo se construyó un cambio desde la base-

Los aspectos en los que más presidentes han influido a lo largo de la historia de manera directa son la educación y la justicia. Tal vez porque la elección popular hace ver y sentir al mandatario como referente moral.

Con cada dos o tres generaciones hay una gran reforma educativa para adaptar el sistema a los nuevos tiempos. La última reforma la hizo un presidente que se postuló al cargo con tal cometido. Era su principal promesa de campaña. Se postuló a la presidencia de la nación siendo presidente de uno de los colegios de educadores más grandes, con lo que al llegar a la presidencia también asumió la cartera de educación…
No es algo muy común que una misma persona asuma dos presidencias en ningún ámbito, se intuye que podría descuidar muchas de sus responsabilidades, pero en este caso se argumentó que era parte de un plan estratégico.

Desde joven supo ocupar varios cargos: En su niñez y adolescencia fue presidente de curso por varios trimestres y, a la vez, fue presidente de la promoción, ratificado año tras año.
Cada salón de clase elige un presidente y un contralor por trimestre. El primero se encarga de coordinar y negociar las fechas de las evaluaciones (para que no coincidan con otras cátedras), el segundo certifica la información presentada por el primero y lo suple de ser necesario. Cada promoción también tiene un presidente para coordinar las actividades conjuntas de todos los salones, incluyendo reuniones con otras unidades educativas. Desde allí ayudó a organizar protestas y firmó proclamas que tuvieron gran soporte entre los suyos pero también participó en la redacción de acuerdos que permitieron satisfacer, en parte, a todos.
Desde joven se entrenó para entender las diferentes posturas en el sector, para recabar la esencia de las quejas generales y sus incongruencias.

Tal vez esa experiencia con las estructuras bases le permitió entender mejor los reclamos y necesidades en su ascenso al poder, tomar ideas de la vida cotidiana del pueblo, además de consolidar nuevos paradigmas. Necesitaba que la reforma fuera apoyada por los electores de los futuros presidentes, que no fuera derogada.
Cualquier presidente puede hacer una reforma pero muy pocos logran que se mantenga en el tiempo.

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A10-Presidentes m02 Cambios de gobierno Viaje

Legitimidad en el tiempo

[Microrrelato (359p.) de la Parte III de El viaje]
-De los contrapeso cuando solo un tipo de institución es respetada-

El consejo de ministros es el órgano más importante de esta pequeña nación, o al menos el más activo.

Cada presidente tiene la potestad de emitir decretos con rango de ley, además de las decisiones ejecutivas, sólo con la venia de su consejo de ministros.
Las votaciones en el seno del consejo son secretas y el presidente sólo puede reemplazar a un ministro con el apoyo de un tercio de los mismos (requiriendo una mayoría absoluta para crear o eliminar un ministerio entero).

Una ley se vuelve orgánica con su ratificación en el tiempo, es decir si un presidente distinto la aprueba, con la venia de su consejo.
Mientras más presidencias ratifiquen una ley más se necesitarán para derogarla, y siempre con el apoyo de una mayoría de los ministros proporcional, como mínimo, al promedio con que ha sido ratificada. Si dos leyes se contradicen, prevalecerá la que haya sido reafirmada más veces.
Además existe un consejo territorial donde se debaten y emiten propuestas de ley (sólo propuestas) que en ocasiones influye en las decisiones de la presidencia nacional. Está conformado por delegados nombrados por los presidentes provinciales en un número proporcional a la población de la respectiva provincia. Cada delegado es inamovible por seis años y cada dos años se renueva un tercio de cada delegación.

Para poder ser aplicadas las leyes electorales, y cualquier otra que afecte el ejercicio de la presidencia, además de requerir la ratificación de dos presidencias, debe contar con el visto bueno de las contralorías en cada periodo.
La contraloría nacional es la segunda institución más importante, juega un rol censor mucho más silente. Surge de la elección presidencial y está compuestas por los cuatro candidatos que obtuvieron más votos después del ganador. La preside el miembro que más votos haya obtenido en dicha elección, quien además de llevar la agenda tiene voto doble en caso de empate en las decisiones internas.

La contraloría además debe aprobar los asuntos de estado, desde créditos y compras extraordinarias hasta tratados internacionales y declaraciones de guerra.
Son comunes las reuniones entre el presidente (del consejo de ministros) de la nación y el (presidente) contralor.