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A13-Votantes m08 Sistema federal Viaje

Dirigiendo la integración

[Escrito mínimo (471p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo los votantes eligieron a los primeros directorios-

La nación se formó gracias a un directorio.
En la antigüedad, al aumentar el comercio entre los asentamientos, creció el deseo popular por una alianza desde las bases, haciéndose necesario que líderes de las comunidades se reunieran y lograran acuerdos de amplio apoyo, que lograran grandes consensos.

Algunos políticos empezaron a promover más que una alianza, una federación. Empezaron a tener encuentros esporádicos para fijar posturas comunes.
Al poco tiempo, como era de esperarse, hubo votaciones para elegir negociadores en muchos asentamientos. En cada cual se hizo de forma distinta, tanto en tipo de campaña y requisitos para ser candidato, como en el número de líderes a elegir y el tiempo que ejercerían sus funciones.
Eventualmente todas las comunidades eligieron delegación y la mayoría se llegaron a reunir en asamblea pero no lograron acuerdos, mucho menos consensos.

Al ver los pocos frutos que daba aquel proceso, algunos gobernantes convocaron unas nuevas consultas, pero no para elegir otros negociadores sino para indicar con quiénes se debía tratar.
Así surgieron las «votaciones cruzadas» donde los ciudadanos podían dar su voto a un solo líder de cada una de las otras delegaciones, dejar en blanco el espacio de una comunidad significaba que no se debía negociar con ella. Al menos así funcionó en la mayoría de los casos: Cada gobernante lo hizo a su manera, con total autonomía, pues en esa época no había un ente superior que los dirigiera a todos.

Sólo once delegados obtuvieron un resultado sobresaliente en todos los asentamientos.
Entre ellos acordaron promover la instalación de un congreso con todos los representantes ya electos, del que serían directores, para que votara los estatutos de un nuevo ente, para que definiera sus potestades y atribuciones, además de buscar nuevos acuerdos.
Al directorio de esa asamblea, electo en las susodichas votaciones cruzadas, se le concedió el poder de convocar y organizar consultas populares en todas las comunidades, en toda la federación. También se acordó que cada cinco años habría elecciones parciales del nuevo ente y que se crearía una asamblea de propuestas legislativas, que serviría como cámara baja capaz sólo de redactar leyes nacionales para que fueran aprobadas por el directorio.

Así, cinco años después, se reemplazaron a los siete directores que obtuvieron menor respaldo base (menor votación en una entidad cualquiera). En las sucesivas votaciones se remplazaría a tres más cada vez, por orden de antigüedad en primer término y de respaldo en segundo.
En cada ocasión se elegían de entre los diputados de la asamblea nacional y también se votaba para redistribuir el respaldo de los directores que permanecían en sus cargos.

Las primeras rondas de votaciones directivas se realizaron de forma desordenada.
Los gobernantes de cada asentamiento mantenían el control territorial y sólo realizaban las votaciones ante la presión popular o por conveniencia geopolítica, no por mandato del directorio.

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A10-Presidentes m08 Sistema federal Viaje

Para pactar compromisos

[Escrito mínimo (439p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo y por qué los presidentes usan un colegio electoral-

Fue necesario subdividir el poder para evitar grandes confrontaciones. Se crearon presidencias de provincia con gran poder pero en ámbitos muy reducidos.
Los gobiernos provinciales se encargan de la mayoría de los asuntos ejecutivos excepto de las relaciones internacionales y de la seguridad y defensa, lo cual atañe a la presidencia nacional, que además debe mantener el equilibrio entre las provincia y mediar en los asuntos internos.

Con el fin de elegir al mejor presidente nacional posible para cada provincia, se desarrolló un sistema donde se pactan compromisos en un colegio electoral, evitando así la impulsividad (o pusilanimidad) de las masas.
Los ciudadanos dan su apoyo a electores provinciales que promueven los lineamientos gobierno y principios que debe seguir y tener el futuro presidente. Algunos electores son parte de las maquinarias partidistas, sólo se dedican a promover las doctrinas de sus partidos, a los candidatos señalados. Otros electores, los que suelen definir la elección, son independientes y suelen promover temas o reformas específicas, dando su voto a aquel candidato que más avances ofrezca al respecto.
Las votaciones por el colegio electoral duran dos semanas y media (empiezan en jueves y terminan en domingo). Cada provincia es libre de fijar su propio cronograma pero las votaciones deben ser, al menos, un año antes de la convención del colegio electoral y de la elección popular de la presidencia de la provincia.

Para elegir al presidente de la nación todos los electores se reúnen y debaten junto a los candidatos por tres días. El último día, antes de las votaciones finales, los candidatos dan sus discursos de clausura y de réplica (de 23 y 7 minutos).
Antes de las jornadas de debate hay una votación inicial, o de nominación, a sobre sellado. Para ser elegible como presidente se debe tener al menos 13% de los votos de nominación y para ser vicepresidente se debe obtener al menos 3%, por lo que desde el inicio no puede haber más de 7 candidatos a la presidencia.
Justo después de las negociaciones y discursos de clausura se hace una propuesta de gobierno que debe ser aprobada por dos tercios de los electores para que sea declarado un acuerdo exitoso. Lo cual es conveniente, hay un fuerte incentivo para lograrlo: Si un elector participa en dos elecciones consecutivas en que no se declare un acuerdo exitoso, dicho elector no podrá volver a postularse al cargo por una década.

Cuando no se logra la aprobación de la propuesta de gobierno se procede a las votaciones públicas, en donde los electores deben apoyar, cada vez, a un candidato distinto hasta que alguno alcance dos tercios de los apoyos.

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A12-Técnicos m08 Sistema federal Viaje

Una estructura evolutiva

[Microcuento (349p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo funciona el sistema federal de una nación de técnicos

Las fronteras de las provincias están determinadas de forma técnica, importa poco la historia o las tradiciones.
Lo fundamental en la estructura político-administrativa de una federación es que las leyes e infraestructura sean lo más eficaces posible para cada entidad, para cada una como unidad. Si un fragmento de una entidad no se beneficia de las leyes pensadas para el conjunto, lo mejor es que deje de formar parte de la misma.

Configuraron su sistema político como una federación por un pragmatismo casi intuitivo.
La base del diseño evolutivo está en la diversidad de opciones aleatorias que siguen sus propios principios y que pueden fracasar o triunfar ante cambios en el entorno, ya sean naturales o tecnológicos o geopolíticos o de cualquier otra clase.
La continua reestructuración de esta nación reflejan tal diseño: El éxito o el fracaso de (los gobernantes de) cada entidad sirve para determinar el mejor camino a seguir a cada momento, el mejor gobierno posible para cada cual; además de permitir mantener a flote al conjunto pues aumenta la probabilidad de que alguna de ellas tenga un desempeño sobresaliente.
Cada quien interpreta los aciertos y errores de ese camino a seguir y aplica lo que tenga a bien, generándose así una diversidad renovada.

Por ejemplo dicho sistema evolutivo se dio como por casualidad en la formación de la federación:
Fue un proceso lento y aleatorio. Los gobiernos provinciales que creían en el sistema federal fueron los de mejor desempeño, sirviendo de ejemplo a tantos otros gobiernos contemporáneos que veían como el poder central los apoyaba. En especial un poder judicial que cada vez creaba más jurisprudencia en su afán por automatizar la política.
Así, aquellas provincias que tenían mayor tendencia federalista desde antes que se instaurase el sistema fueron las que más aprovecharon los cambios en el entorno, sirviendo después de guía a aquellas menos preparadas para las nuevas condiciones políticas.

Después de que se estableció tal dinámica federalista, fue imposible detenerla.
El sistema sólo se fue perfeccionando ajustando las fronteras entre las provincias a las realidades locales, a las leyes y proyectos de desarrollo.

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A08-Parleros m08 Sistema federal Viaje

Carreras poco apreciadas

[Microrrelato (389p.) de la Parte III de El viaje]
-De los cargos nacionales en una federación de parleros

Cada provincia tiene el mismo número de representantes pues todas tienen los mismos derechos sin importar el tamaño de la población, del territorio o de la economía respectiva.

Hay representación absoluta de los votantes.
Primero se eligen a los cinco representantes: Cada circunscripción provincial se divide en tres partes con un número similar de votantes activos, cada tercio presenta una lista de candidaturas y los ciudadanos votan por una opción de cada cual, quedando elegidos los cinco candidatos más votados.
En la segunda ronda, de redistribución, se asigna la representatividad que tendrá cada quien, a cuántos ciudadanos representará cada diputado, para lo cual cada votante sólo puede apoyar a uno de los representantes ya elegidos.
Para que una decisión sea firme debe ser aprobada por la mayoría de los votos representados y por la mayoría de los diputados.

Si bien el parlamento es la institución más importante, capaz vetar con facilidad decisiones ejecutivas, gran parte de la atención la reciben los ministerios y su coordinación general, tal vez por la incomodidad que causan sólo por existir [como se explica aquí]. A ellos se les exige mucho más que a los delegados legislativos.
Cada funcionario desarrolla una carrera de varios años: Primero debe ser elegido por mayoría simple de los parlamentarios provinciales para formar parte del consejo local encargado de implementar las directrices del respectivo ministerio, o del consejo coordinador de las diferentes ramas ejecutivas, y con el tiempo ser elegido como director de su consejo, llegando así al nivel nacional.
Según el tamaño de la provincia, y la importancia que se le dé a la rama política, los consejos pueden tener de 17 a 23 miembros de entre quienes se elige un director provincial por consenso en el tiempo. Para ello cada consejero va acumulando apoyos, en votaciones anuales, de los diferentes cabildos representados en el parlamento provincial, en dichas votaciones no se pueden repetir las escogencias anteriores. (Es un método similar al usado en la elección de los magistrados de la corte suprema.)

Dichos directores provinciales de cada ramo conforman el consejo nacional respectivo y de entre ellos el parlamento nacional elige, con el mismo método, al ministro a cargo.
Así la tendencia política que domina el parlamento va imponiendo sus candidatos en el ejecutivo pero se requieren décadas para alcanzar la hegemonía.
Nunca se ha logrado.

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A09-Dictadores m08 Sistema federal Viaje

Permanencia con límites

[Microcuento (361p.) de la Parte III de El viaje]
-De cómo se mantiene el equilibrio gracias a una fuerza superior

Llegamos a una federación de dictadores.
En cada entidad había un líder único, absoluto, sin responsabilidad penal, pero con mando fugaz.

Me costó creer que pudieran vivir en paz, que ningún mandamás nunca atacara a sus vecinos aun teniendo el poder, los medios y la autoridad para hacerlo.
Desde la antigüedad, desde que eran unos asentamientos promovidos por estabilidad momentánea bajo la guía de instituciones académicas, desde la época en que no podían generar recursos propios ya existían límites claros para quienes asumían el gobierno: Ninguna entidad puede ser separada de la federación; Ninguna puede expandir su territorio sin el consentimiento de las demás (pero se pueden crear nuevas entidades de ser necesario, por motivos demográficos, por ejemplo); Ninguna puede intervenir unilateralmente en otra a menos que sea por medio de votaciones populares.
Además, el principio fundamental entre dictadores: El mando tiene una duración máxima preestablecida e invariable (de siete años en provincias).

Para observar el cumplimiento de tales disposiciones fue creado el comité federal, conformado por todos los dictadores de las distintas entidades federales, y vigente aún hoy en día.
Dicho comité además se encarga de atender asuntos estructurales, esos asuntos que requieren más de unos pocos años de mando y dirección, por lo que nombran encargados especiales de entre los exdictadores con más de cinco años de retiro que no hubiesen sido censurados por la ciudadanía en votaciones populares.

El cargo más destacado es el de canciller. Suele ser el exdictador mejor evaluado de los disponibles a menos que una mayoría consolidada (de dos tercios) del comité federal escoja a alguien más, en cuyo caso siempre ha de ser alguno de los cinco con mejores registros.
Pero esos encargados especiales son sólo coordinadores de políticas públicas específicas, no tienen ningún poder directo. Los dictadores son los únicos con capacidad de ejecutar los proyectos o de conservar la paz.

Lo que mantiene la paz en esa federación es que ninguna entidad es lo suficientemente grande como para desafiar a la unidad y los periodos de gobierno son demasiado cortos para lograr establecer alianzas confiables.
Nadie se atreve a desafiar al poder central a pesar de que es débil por definición.

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A06-Mercaderes m08 Sistema federal Viaje

Concesión gubernamental

[Microrrelato (427p.) de la Parte II de El viaje]
-De cómo federarse puede ser base de gobernabilidad entre mercaderes

Fue frenética la caída en la bolsa (vacía) del gobierno de una de las  provincias más prósperas.
Una serie de escándalos políticos hizo que perdieran en pocos días gran parte de su soporte, produciéndose de inmediato un cambio de poder.

En esa nación el gobierno, en cada nivel y circunscripción, es ejercido por fundaciones sin fines de lucro que cotizan en un mercado bursátil especializado donde la ciudadanía participa de forma constante y libre sin recibir una recompensa monetaria.
Allí gobernar es un servicio, es coordinar los asuntos públicos  de un territorio determinado, es un monopolio natural que se da en concesión a la organización que mejor esté valorada por la sociedad, y que esté disponible:
Una concesionaria no puede gobernar en más de 23% de las entidades federales (ya sean provincias de la nación o municipios de una provincia) ni tampoco pueden tener bajo su mando a más del 19% de la población de la nación o de una entidad. Cada una de ellas, dependiendo del respaldo que tenga, elige el proyecto que considere más acorde a su perfil pues las costumbres y tradiciones legales suelen ser muy específicas para cada lugar, llegando a ser diametralmente opuestas en ocasiones, incluso entre entidades vecinas.

La concesionaria en cuestión perdió su principal gobierno provincial al dejar de estar entre las mejor cotizadas y tiempo después, al profundizarse la bajada, perdió más influencia aún y se tuvo que conformar con unos pocos municipios.
También salió de la directiva del gran comité pero eso fue lo menos traumático. Es una autoridad nacional débil, sólo cumple funciones de coordinación y de control (de allí surgieron los escándalos que sacudieron la bolsa de gobernabilidad).  Está compuesto por seis representantes de cada provincia, designados de dos en dos cada tres años por los gobiernos locales y su directiva la conforman los representantes recién nombrados de las siete provincias que más recursos hayan aportado de aquellas que tengan más de un decenio sin ejercer tales funciones (así compensan las votaciones plutocráticas en su seno).

La agrupación que solía ser vista como la tercera opción se hizo cargo del gobierno, fue la que salió favorecida de la redistribución de capital político.
Tendrá cuatro años de gracia en los que será evaluada de forma constante en la bolsa, en los que definirá no sólo su continuidad en dicho gobierno sino la posibilidad de expandir su prestigio e influencia en otras provincias de la nación.
Allí cada provincia es autónoma, sólo aceptan estar entrelazadas por facilitar la búsqueda de los mejores gobiernos posibles.

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A07-Nativos m08 Sistema federal Viaje

Federación y alternativas

[Microrrelato (431p.) de la Parte III de El viaje]
-De la principal ventaja que los más federalistas ven en su sistema-

El centralismo acentúa el poder de los ciudadanos que viven en el centro, el federalismo da opciones.
Mientras más grandes se hizo esta nación se fue acentuando su federalismo, se fue más a lo básico, a los feudos. Lo vieron como necesario para mantener la igualdad entre los ciudadanos, para que ninguna región tuviese mayor importancia (para los políticos) que otra.

Para ojos inexpertos, como los míos, se hacía difícil ver cómo el sistema redunda en igualdad si los feudos muy pocos poblados tienen el mismo poder de voto que aquellos superpoblados. Cómo es posible si, de hecho, la opinión (o el voto) de un ciudadano de una región vale mucho más que en la otra ¿Dónde queda la igualdad?
Esa disparidad abre alternativas, le da más opciones a los ciudadanos, me explicaron más de una vez: Quienes deseen que su opinión (voto) tenga más valor tienen la opción de vivir en lugares poco poblados.
Es decir, en un sistema federal puedes vivir en grandes ciudades (con todo a la mano) pero donde tu opinión vale poco o vivir en lugares donde tú opinión vale mucho más pero con servicios lejanos y poco eficientes (por no ser en masa).

En un sistema centralista, por el contrario, no existe otra opción que vivir en las urbes, allí es donde se deciden las elecciones (por su gran población) y es donde están los mejores servicios, no sólo por ser eficientes al ser en masa sino porque los políticos (para ganar elecciones) concentran sus esfuerzos en ello, sus recursos, su inventiva e incluso sus complots.
Las naciones centralistas tienden a concentrar a su población, poco a poco a lo largo de los siglos, en unas cuantas megaciudades. Hasta en otras naciones de nativos, a pesar de su fuerte arraigo, se puede ver el efecto de esa fuerza concentradora producida por políticos y autoridades ansiosas por satisfacer a la mayor cantidad de gente con el menor esfuerzo posible.
Por eso se desarrollan naciones vacías en la mayor parte de sus territorios y cada vez más atestadas en esas zonas donde los políticos deciden ofrecer más y más servicios, empleos e infraestructura, atrayendo más gente de los lugares ya vacíos para que atesten cada vez más esas zonas donde los políticos deciden ofrecer más y más servicios, empleos e infraestructura…

Incluso entre déspotas y tiranos o entre prolíficos y religiosos resulta más eficiente el federalismo. Las naciones más grandes y ordenadas están divididas en provincias con gran autonomía y la influencia en el poder central está muy distribuida, aunque no al grado de esta federación feudal.

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A05-Monarcas m08 Sistema federal Viaje

Una injerencia fraternal (#055)

[Microficción (319p.) de la Parte II de El viaje]
-De los inconvenientes que pueden surgir por querer ser símbolo de unidad-

Cuando estábamos por irnos surgió una crisis.
La rama de la casa real que mantenía el poder en uno de los virreinatos estaba siendo cuestionada por una de las cortes hermanas.

Si bien cada virreinato es autónomo en sus asuntos, para mantenerse coligados, la elección de los tres virreyes se hace en conjunto: Las cortes generales de un virreinato dado postula cinco candidatos y entre las tres cortes eligen al adecuado con dos tercios de los votos, siguiendo un procedimiento análogo al de la elección de funcionarios del estado conjunto (como el canciller).
La pérdida de la confianza de una de las tres cortes supone la revocación del mandato, e incluso la simple insinuación de tal posibilidad suele provocar la renuncia del virrey. El descrédito de una remoción perdura por generaciones.

Ese escenario era el anhelado por el conjunto de nobles que produjeron la crisis: sólo querían alcanzar la minoría base necesaria (de un quinto de los votos) para convocar una votación de censura y así provocar la renuncia del virrey, pero no lo lograron. Muchos de ellos no cumplían los requisitos para poseer sus títulos, esperaban que el golpe mediático fuese tan rápido y certero que la ilegitimidad de sus títulos pasara desapercibida.
Los títulos nobiliarios se obtienen por asignación, de la corte general del virreinato, o por herencia. Para heredarlo se debe recibir el visto bueno de la familia, de sus miembros consanguíneos con hijos. En el seno de cada familia se elige a un monarca, o jefe de familia, de entre los tres con más hijos y nietos.
La elección debe ser por unanimidad, de lo contrario las familias cercanas, por enlace conyugal (y con títulos nobiliarios), tienen derecho a la injerencia amistosa.

No hay un poder central modelando a la nobleza, sólo en ocasiones las cortes generales crean nuevos títulos pero el desarrollo posterior del mismo dependerá de los nobles locales con que se emparente.

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*Nota: Éste es el tercer escrito sobre la segunda nación de monarcas que visitamos. Su sistema federado pero entrelazado me recuerda a las naciones de nativos, que son federalistas por definición y que afianzan su unidad por medio de un sistema judicial político y previsor.

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A04-Religiosos m08 Sistema federal Viaje

Entre el cielo y la tierra (#044)

[Microrrelato (331p.)  de la Parte I de El viaje]
-Del equilibrio necesario entre el dominio espiritual y el terrenal-

Llegamos a una de las provincias más poderosas de la nación. Mi familia ha cultivado muy buenas relaciones en ella, durante siglos.

Si bien hay una sola guía suprema, o pontífice, las provincias disfrutan de una gran autonomía, en especial respecto a los asuntos terrenales.
Todas siguen los mismos preceptos religiosos pero se han desarrollado gran variedad de sistemas de gobierno que sólo tienen en común que la autoridad máxima reside en una (sibila) regente y el método con que ésta es elegida.
En dicho método, la pontífice sólo participa en la elección final, sólo escoge entre tres candidatas nominadas por dos tercios de las sibilas de la provincia, en un cónclave.

Cabría suponer que para alcanzar la nominación se debe tener un gran compromiso con la provincia, no con el mando pontificio, al menos no más que cualquier creyente. Esto la convierte en la nación religiosa más federada, incluso a nivel provincial, en donde la regente es quien ordena a las nuevas sibilas pero lo hace de entre las candidatas propuestas por una mayoría fuerte de las propias aprendices de cada congregación

La superior, conocida de mis padres, no nos pudo recibir hasta mucho después de nuestra llegada, estaba en la capital.
Las doce regentes (once de las provincias y una de la capital) se reúnen al menos una vez al mes con la guía suprema.
Según la tradición oficial sólo son celebraciones rituales. No consideran necesario realizar reuniones de gobierno, las sibilas siempre actúan de manera autónoma, sólo guiadas por Dios, cada cual en su ámbito.

Parte de la labor que se atribuyen las regentes es ayudar a la pontífice a centrarse en el desarrollo espiritual de la nación, que es lo que más importa (pues conlleva a la vida eterna), encargándose ellas del desarrollo material de sus provincias.
Tal vez lo hagan por intereses no muy sacros pero a fin de cuentas contribuyen a mantener el equilibrio de poderes en una sociedad donde las creencias lo pueden todo.

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*Nota: Éste fue el tercer escrito sobre la segunda nación de religiosos que visitamos, continuación de Dogma de albedrío de fe.
Es notable lo maleables que son los sistemas federales. En el siguiente escrito volveré a la nación federalista por antonomasia, la de los nativos tradicionalistas (en la Parte II).

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A03-Tiranos m08 Sistema federal Viaje

Consejo de demagogos (#043)

[Microrrelato (391p.)  de la Parte II de El viaje]
-Del papel que desempeñan siete pueblos tiránicos en una federación-

El gran consejo plenipotenciario se encontraba reunido. Negociaban el presupuesto general del estado.
El tirano-canciller tiene la potestad de modificarlo pero no lo hace a menos que desee atacar allí, de inmediato, a alguien en particular. El presupuesto es para él un simple legajo parte de la escenografía del poder. 

Lo que mantiene unida a la nación no son las instituciones ni la tradición. La mantiene unida es la retórica, la demagogia, la capacidad de (auto)convencimiento de que se necesitan unos a otros. 
Quien pueda aportar algo de retórica son bienvenidos, y recompensados con una parte del poder y del territorio para que desarrolle, junto a los suyos, el modo de vivir sus pasiones.

La nación surgió de despojos de guerras absurdas, de revoluciones y contrarrevoluciones. Tardó en consolidarse, ningún modelo satisfacía a la más mínima mayoría. De hecho se consolidó por partes, cada idiosincrasia por su lado hasta que vieron la conveniencia de que hubiese un poder superior que los protegiese de amenazas externas.
La provincia que primero se estabilizó lo hizo con base en el dinero, en el deseo malsano por acumularlo, pero la provincia que logró la unidad de la nación fue la gobernada (y habitada) por seres deseosos de poder, de ser admirados por su poder. Sólo trabajan por la unidad para satisfacer ese simple, y poderoso, fetiche.
La capital fue establecida de común acuerdo en una de dos ciudades autónomas, en aquella que consideraron más segura, más protegida de arranques ambiciosos que pudieran echar todo por tierra. Fue establecida entre personas blandas, contemplativas, sin el ánimo necesario para rebelarse, cuya retórica sólo sirve para reiterar por qué (casi) nunca hacen nada.

En el consejo se reúnen representantes de las siete entidades federales (dos ciudades autónomas y cinco provincias) cada cual con un número de curules proporcional a sus aportes para la nación y a las prioridades que determine el tirano-canciller que se necesita en cada momento y ocasión.
Por ejemplo, al sentirse vientos de guerra, son convocados en gran cuantía aquellos demagogos que suelen ser dominados por la ira y la venganza, o en caso de celebraciones, derroche y espectáculo concurren los más glotones y lujuriosos.
La elaboración de argumentos justicialistas se le encomienda a los más envidiosos. De hecho, cuando llegamos a esa nación, ellos llevaban la voz cantante (en torno al presupuesto). 
Nadie recibiría demasiado.

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*Nota: Ésta fue la decimoquinta nación que visitamos (tercera de tiranos). Su sistema federal, capaz de mantenerlos satisfechos, es lo único que conserva la unidad. A continuación describiré el federalismo de la segunda nación de religiosos que visitamos en nuestro viaje.