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A13-Votantes m10 Partidos políticos Viaje

Con el apoyo del partido

[Escrito mínimo (427p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo aprovechar cambios políticos en una sociedad de votantes.-

La líder con más reconocimiento de uno de los principales partidos acababa de sufrir una derrota que la apartaría del poder.

En su mejor época llegó a ser parte del directorio volviéndose referencia para gobernadores y alcaldes. Según a quién se le pregunte fue el político más importante de la nación por al menos una década, en la que llegó a tener bajo su influencia hasta a la presidencia (con sucesivos títeres).

Se aprovechó del cambio de paradigma que sufrió la nación al inicio de su carrera, supo ver el deseo de la población por un sistema más presidencialista.
En esa época los cargos ejecutivos no eran fuente de poder, no tenían competencias importantes, no influían en la toma de decisiones; por lo que casi ningún político los ambicionaba.
Por eso le fue fácil alcanzar la gobernación de su provincia y luego la presidencia, a pesar de su falta de carisma.

Desde nuestro primer encuentro me pareció una persona hosca, lejana, cuya mirada siempre parecía querer intimidar y que incluso tenía dificultades para sonreír ante su círculo más íntimo.
Siempre había sido así. Al estudiar sus primeras campañas pude entrever que no había ninguna referencia a ella como persona y que se promocionaban sus ideas por medio del partido, a pesar de que los votantes son poco partidistas.
En aquella época los partidos más reformistas estaban en su apogeo, la gente quería un cambio pero no lo conseguía. Dichas organizaciones nunca dejaron de enfocarse en su principal propuesta histórica: Que se hicieran menos consultas populares pues las mismas “son cada vez más banales, se le da igual relevancia a asuntos de estados que a la farándula”.
Pero tales cambios no estaban entre las prioridades de una ciudadanía que sólo querían un gobierno más efectivo y práctico.

La mayoría de los políticos más carismáticos eran independientes o reformistas, para evitar competir con ellos decidió unirse a un partido tradicionalista.
Desde allí promovió fortalecer el papel de los cargos unipersonales, que tuvieran la facultad de hacer propuestas de consultas popular. Era una contradicción en sí misma: La sola existen de un ejecutivo fuerte restaba importancia al voto directo, pero era la única forma de plantear sus ideas a los más conservadores.
Luego sólo fue necesario  un poco de populismo y demagogia para alcanzar los susodichos cargos ejecutivos.

Llegar al directorio fue más difícil. Se tuvo que valer de métodos poco convencionales, y nada legales.
La salida a la luz de documentos que probaban tales prácticas supuso su perdición. Siempre negó toda acusación y a la vez enfatizó los buenos resultados obtenidos durante su gestión dejando entrever que había valido la pena, que el fin justificaba los medios.

Tal vez por toda la violencia y fraudes que he visto desde joven, y mi incapacidad para darle importancia, o tal vez por no haberme inmiscuido, fue que nunca cambió mi actitud para con ella.

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A10-Presidentes m10 Partidos políticos Viaje

Control vicepresidencial

[Escrito mínimo (449p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo una federación de presidentes regula al poder central

El sistema promueve la formación de coaliciones políticas por el método de elección de las vicepresidencias y el poder que se les otorga.

Después de quedar electo el presidente, si no hay un acuerdo exitoso, éste ha de postular a cinco candidatos a las (tres) vicepresidencias de entre los once candidatos que hayan recibido más votos electorales o todos aquellos que hayan obtenido al menos 3% de los mismos.

Los vicepresidentes (VP) tienen el poder de vetar decretos o leyes presidenciales. Tienen hasta diez vetos repartidos según el número de votos electorales obtenidos por cada quien en una única votación, con lo que un candidato con 34% de los votos tendrá 3 vetos. Los vetos se renuevan una vez que se han ejecutado la mitad del total posible, es decir: cinco.
Parte del poder de veto se pierde cuando hay dispersión de votos. Por ejemplo: si se reparten de forma pareja en torno al 20% para cada uno de los cinco candidatos postulados por el presidente, cada VP tendrá sólo dos vetos, con lo que se vuelve poco probable que se lleguen a renovar los mismos.
Así, el presidente sólo necesita de aliado a un vicepresidente para neutralizar parcialmente a los otros dos.

Se podría suponer que los partidos políticos suelen postular varios candidatos pero la ciudadanía lo ve con malos ojos, por el contrario prefiere presionar a la clase política con electores que hagan votaciones cruzadas. Los ciudadanos casi nunca apoyan a suficientes electores de un mismo partido como para que puedan nominar a sus candidatos con facilidad y una de las condicionantes a los electores independientes suele ser que, en la votación al VP, promuevan alianzas minoritarias que hagan efectiva la mayor cantidad de vetos posible.
Sólo en contadas ocasiones un partido ha tenido tanta popularidad para estar seguro de alcanzar la votación necesaria para su candidato principal y para un vicepresidente. En esos casos parte de los electores afiliados al partido se enfocan en respaldar al candidato propio a la vicepresidencia, a sabiendas que muchos independientes se comprometieron con la ciudadanía a apoyar a su candidato principal.

Son usuales las coaliciones. Los partidos grandes buscan afianzarse con agrupaciones más pequeñas a las que ofrecen la posibilidad de obtener una vicepresidencia. Muchos de esos partidos pequeños y monotemáticos nacen de los principales pero por ley son autónomos tanto en sus finanzas como en sus procesos internos, con lo que las alianzas son más por afinidad ideológica que por dependencia estructural.
A pesar del poco control  que tendrán sobre los partidos pequeños, los más grandes suelen promover su formación. No sólo afianzan sus posturas si gana un candidato propio sino que también se abre la posibilidad de hacer alianzas menores si gana algún partido rival.

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A12-Técnicos m10 Partidos políticos Viaje

Niveles de admisibilidad

[Microcuento (419p.) de la Parte IV de El viaje]
-Del mayor factor diferenciados entre técnicos, al menos en política-

Tolerancia: Máxima diferencia que se admite entre el resultado esperado y el obtenido.
Ya sea en asuntos científicos o artísticos. Ya sea midiendo el ángulo exacto para lanzar un proyectil o ya sea entonando la nota exacta para lograr la mejor interpretación de una obra maestra.

Qué tanta varianza se está dispuesto a tolerar o a admitir es lo que define la personalidad de cada quien, de cada entidad.
Hay quienes prefieren perfeccionar cada detalle, reduciendo la tolerancia al mínimo, y hay quienes prefieren avanzar lo más rápido posible sin detenerse a analizar detalles insignificantes, aumentando la diferencia que se admite entre el resultado esperado y el obtenido.

En política los más estrictos son los conservadores, que buscan la perfección en cada paso que se da, así ello impida avanzar a buen ritmo. Mientras que los liberales buscan la eficiencia, prefieren obtener el resultado más aceptable con el mínimo esfuerzo y tiempo posible, por los que suelen usar mayores niveles de tolerancia en sus proyectos.
Esas dos visiones son los extremos de una gran gama con distintos niveles de tolerancia y en que hay todo tipo de condicionantes. Por ejemplo hay agrupaciones políticas monotemáticas que abogan por reducir o aumentar la tolerancia presente en aspectos específicos del sistema, siendo uno de las más populares la que gira en torno a flexibilizar lo más posible la educación, en especial la inicial, pues es incierto cual método de enseñanza es el más idóneo a cada momento.

En los años previos a nuestra llegada a aquella nación habían predominado las políticas liberales por lo que, como es natural, ya estaba empezando a surgir señales de sus fallos, magnificadas por el tiempo.
Las agrupaciones con menores niveles de tolerancia en sus proyectos habían ido ganando cada vez más terreno. Abogaban por corregir muchos errores que se habían estado acumulando sin parar, lo harían reduciendo la diferencia admisible entre los resultados esperados en cada etapa de sus proyectos y los resultados obtenidos.
Argumentaban que los liberales, en su afán por avanzar, habían dejado muchos cabos sueltos que estaban produciendo daños incalculables; que planificar con cada parámetro al borde de su tolerancia es negligente, es planificar equivocarse pero sin método.

Lo ilustraban diciendo que estar al borde del abismo de manera constante y continua hace que sea cada vez más probable una caída irreparable, hasta que esa probabilidad se convierte en una certeza absoluta.
Tal actitud podría considerarse un vicio, suelen decir, como la necesidad de adrenalina de quienes practican deportes extremos.

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A09-Dictadores m10 Partidos políticos Viaje

Fundamentos doctrinales

[Microcuento (367p.) de la Parte III de El viaje]
-De la principal función de los partidos políticos entre dictadores

A pesar de que se suele pensar lo contrario, los partidos políticos gozan de gran aprecio entre dictadores tanto poderosos como de base, tanto en el sector público como en el privado.

Una de las formas de mantener políticas públicas en el tiempo es formando parte de una organización partidista, con una estructura sólida y estable.
La misión de los partidos políticos no es enfrentar al poder ni querer hacerse de él, su misión es formar una base doctrinal que haga más fácil la toma de decisiones y el desarrollo de propuestas acordes a las necesidades de cada momento.
Así, que un dictador sea miembro de un partido no significa que seguirá sus lineamientos, sólo implica que (quizá) se apoyará en sus fundamentos para implementar algunas políticas públicas.

El mayor partido del momento era de tendencia conservadora moderada. Casi un tercio de los dictadores había implementado proyectos del partido y ese era el segundo periodo en que uno de sus asociados ocupaba la cancillería.
En líneas generales, los conservadores mantienen que no debería haber mayor traba en el accionar de un dictador que la duración de su mandato. No creen en la federación, a su entender la nación sería mucho más próspera si todo el poder estuviera centralizado en una sola persona.
Los liberales por su parte creen en la especialización, creen que se debe dar poder absoluto en áreas específicas, creen que así se pueden alargar los periodos de mando y obtener resultados más estables a lo largo del tiempo.

Desde que empezó la supremacía del susodicho partido ha aumentado el poder relativo de la cancillería en desmedro de los gobiernos locales. Poco a poco los entes nacionales acumularon más competencias y fueron capaces de forzar un mayor número de decisiones, aunque ello se dio más por retórica que por una amenaza creíble.
De hecho el principal campo de acción de los partidos en esa nación es el electoral, es la posibilidad de convencer a la ciudadanía destituir a los dictadores que se alejen más de sus fundamentos.

Es irónico que, entre dictadores, el principal medio para gobernar pueda ser el poder blando, la amenaza sutil de pérdida del apoyo ciudadano.

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A08-Parleros m10 Partidos políticos Viaje

La gran coalición perdida

[Microcuento (329p.) de la Parte III de El viaje]
-De las tendencias políticas entre parleros y de un plan en particular-

El partido político con más poder en ese momento era de tendencia liberal moderada.
Desde hacía varios años había sido parte de una sólida coalición que mantenía la mayoría en el parlamento, con lo que ya había nombrado a muchos consejeros que pronto llegarían a los cargos supremos.

Entre parleros los más conservadores abogan para que el poder absoluto repose en el parlamento, en una mayoría consolidada (de dos tercios), sin importar lo ineficiente y peligroso que ello pueda ser.
Los liberales, por su parte, buscan ampliar cada vez más los poderes ejecutivos en pro de un gobierno eficaz pero, aunque siempre estipulan un fuerte control del parlamento, no hay límite en el poder que se puede ejercer por medio del ejecutivo, no hay límite en qué tan radical puede ser un liberal.
El partido principal en aquel momento, al ser moderado, sólo parecía querer consolidar el estado de las cosas, esperando que con el tiempo la sociedad se diera cuenta de lo efectivos que son los cargos ejecutivos y se decidiera a ampliarlos.

Pero de repente se encendieron las alarmas:
Salió a la luz un acuerdo entre los partidos de la coalición gobernante que especificaba el rol de cada cual y los límites dentro de los cuales las demás partes tendrían plena disposición a coadyuvar.
Allí se especificaba que los partidos más radicales de la coalición, con la anuencia de los demás, llevarían la batuta en una serie de reformas a las leyes fundamentales que al final establecería de manera definitiva un poder ejecutivo de elección directa.
Allí se especificaba cómo pensaban afianzar su poder, cómo modificarían el parlamento, cómo engañarían a la población, cuáles artimañas usarían.

No se decía en qué momento. Tal vez el plan llevaría décadas enteras pero ello no evitó que muchos cabildos convocaran a votaciones (de redistribución en lo inmediato) y que hubiese un cambio total en la inclinación del poder de voto en el Parlamento
en menos de una semana.

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A07-Nativos m10 Partidos políticos Viaje

Disposición trascendental

[Microrrelato (413p.) de la Parte III de El viaje]
-De cómo se dan los cambios políticos entre nativos

La noticia corrió con rapidez atrayendo la mirada, y las palabras, de partidos y activistas de todas las tendencias políticas: Uno de los tantos feudos aún tradicionalistas planeaba cambiar su sistema de asignación de votos en la generación actual.

Es algo común, cada cierto tiempo se da una oleada de cambios, ya sea hacia sistemas más liberales o más conservadores.
Todos los feudos son parte de estructuras superiores en las que se integran en igualdad de condiciones, sin importar el tamaño de su población, de su territorio, de su riqueza, ni de ningún factor más allá del derecho natural de existir como unidad.
Por ello cuando se realiza una votación para tomar decisiones en una entidad superior cada señoría, guiada por la tradición local, fija el sentido de su(s) voto(s) por medio del mecanismo vigente: ya sea por derecho señorial o por voto plutocrático o de las cabezas de familia o aviacrático o universal o incluso por simple azar. Lo más usual es que se asigne por medio de alguna votación secreta cuyos mecanismo no se pueda cambiar a corto plazo, así se evita la coacción de alguna fuerza superior.

La gran mayoría de los partidos políticos se definen según el tipo de designación de voto que promueven, es lo que llega más a la fibra sensible de los nativos. Hasta ese momento aquel feudo había sido de los más conservadores pues la señoría podía disponer del voto de manera discrecional, sólo las más magnánimas consultaban a unas pocas personas más.
Fue una sorpresa cuando las tres familias principales de aquel lugar resolvieron, por unanimidad, que se debía cambiar el susodicho mecanismo para darle vida a sus territorios pero aún debían decidir de qué tipo debía ser: si darían la palabra a sus súbditos o no, si se deseaba atraer inversionistas o académicos o ludópatas o religiosos… Tenían que definir cuál tendencia política seguirían por las próximas generaciones.

El comunicado inicial sólo señaló que se haría una ronda de votaciones tendientes a alcanzar un consenso. En ella participarían 23 miembros de la casa principal y 19 de cada una de las dos de respaldo (pues de éstas no se incluirían a los mayores, a los que podrían querer tomar el poder en el próximo decenio). Se estableció que el voto sería secreto para evitar cualquier tipo de coacción.
Todo ello con el fin de garantizar que la decisión fuese respaldada y continuada por todos los posibles herederos en las principales líneas sucesorias.

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A06-Mercaderes m10 Partidos políticos Viaje

La recaudación de fondos

[Microrrelato (451p.) de la Parte II de El viaje]
-De cómo se formó un partido político entre mercaderes

Por casualidad me enteré de una nueva agrupación política que salió a bolsa.
Hace pocos meses una de las personas más acaudaladas de una pequeña ciudad decidió que quería que su visión trascendiera. Hay quienes dicen que fue por un problema familiar, tal vez con sus hijos, ya que empezó a invertir en la ciudad mucho más que antes, mucho más allá de pequeñas obras benéficas. Empezó a invertir como si no tuviera a quién dejar toda su fortuna.
Poco a poco se hizo de gran fama, parecía no tener objetivos políticos, parecía sólo querer mejorar su ciudad de una forma muy particular. Nunca estaba de acuerdo con las formaciones políticas locales, nunca invertía en sus proyectos.

En esa nación las agrupaciones políticas, o fundaciones, recolectan y acumulan dinero para sus proyectos. Crean un  fondo de inversión para cada uno y los contribuyentes eligen cuál proyecto desean financiar, llegando a la dirigencia quienes aportan mayor capital.
Si bien la mayor parte de los recursos están asignados a proyectos específicos, hay una porción nada despreciable que queda a la discreción del gobierno proveniente de aquellos ciudadanos que no tienen interés en los asuntos públicos pero que, para disfrutar de los servicios del estado, están obligados a contribuir con un monto mínimo al fondo general del gobierno de turno.

Pero en esa pequeña ciudad había muy pocas opciones políticas, los proyectos giraban en torno a intereses de la provincia. Por eso había preferido invertir directamente, por eso poco después se había aliado a algunos políticos conservadores para recaudar fondos y así cosechar la fama que había sembrado, la buena imagen que disfrutaba.
Los conservadores veían su accionar con buenos ojos porque no esperaba nada del fondo general de la provincia

El uso de ese fondo general define la tendencia política entre mercaderes:
Los conservadores abogan por un estado pequeño y lo menos burocrático posible, sin competencias para tomar decisiones discrecionales, a menos que se declare una emergencia. Los más radicales abogan por que el fondo general se reparta de manera proporcional entre los proyectos existentes, incluyendo el presupuesto nacional.
Del otro lado están los más reformistas, quienes gustan de crear incentivos y financiar proyectos innovadores para lo que necesitan funcionarios especializados a cargo y otros más que los supervisen y controlen. Los más radicales incluso buscan crear y financiar centros de investigación y desarrollo en áreas que consideran necesarias o estratégicas.

Muchos se sorprendieron cuando ella creó su propia fundación, tal vez lo hizo para aminorar los conflictos y aprensiones de sus primeros colaboradores, pues tenían ideas contrapuestas. Presentó su organización como moderada pero era radicalmente reformista.
La principal propuesta era sentar las bases para convertir a su ciudad en un polo tecnológico.

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A05-Monarcas m10 Partidos políticos Viaje

¿Tradición o idoneidad?

[Microrrelato (391p.) de la Parte III de El viaje]
-De las tendencias políticas predominantes entre monarcas-

Apenas llegamos a esa nueva nación tuve la revelación. Me resultó obvio de inmediato cuál era el principal dilema político entre monarcas: Seguir o no a quien la tradición impone.
Ese dilema se hizo patente porque allí hay votaciones populares para elegir diputados a un parlamento. Las votaciones son esporádicas pero la disputa política es permanente, en especial cuando ese parlamento debe elegir alguien que se encargue de asuntos específicos que requieren algún nivel de especialización. Allí es cuando surge una duda pública y notoria: ¿Se debe encargar la persona que dicta la tradición o la persona más preparada?

La tradición es más compatible con la vida íntima, donde cada familia elige como su monarca a quien garantice la mejor ruta sucesoria, y lo elige por unanimidad para evitar la “injerencia fraterna”. No se toma en cuenta la pericia ni las capacidades de los posibles herederos, sólo cuenta el derecho de sucesión y la fiabilidad.
No así cuando se trata de asignar cargos públicos y proyectos, cuando se trata de elegir entre los jefes de familia de varias casas solariegas dedicas a actividades específicas, como la abogacía o la política o la ingeniería por ejemplo, en cuyo caso se puede preferir a la persona más competente para finalizar el trabajo.
Por eso se pueden distinguir dos grupos con tendencias políticas contrapuestas: Conservadores que siempre apoyan al candidato con mayor descendencia, a quien tiene más hijos o el nieto de mayor edad; Liberales que intentan apoyar a aquel más preparado, en el área a considerar bajo las condiciones dadas, lo cual a pesar de parecer más sensato y atractivo ha sido lo menos favorecido a lo largo de la historia: Hay demasiadas opiniones y, a la hora de la verdad, los votos se dispersan.

Por momentos pensé que estos dos grupos eran producto del sistema político, que sólo se daban en esta nación, o en cualquier otra con algún tipo de elección popular de cargos públicos, al haber tanto poder cedido en juego y la respectiva competencia desleal, pero tales posturas van mucho más allá. Son posturas genuinas, presentes en toda clase de persona, incluso entre quienes  no tienen interés alguno por la política.

Fue escalofriante entrever que esa competitividad, que aquí se canaliza por medio de votaciones ocasionales, en otras naciones más tradicionalistas sólo fluye por medios menos civilizados, como magnicidios.

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A03-Tiranos m10 Partidos políticos Viaje

Votaciones abstractas (#064)

[Microficción (419p.) de la Parte II de El viaje]
-Del cumplimiento de los preceptos democráticos entre tiranos-

Después de todo gran anuncio, como el de un presupuesto general, se suelen hacer amplios sondeos oficiales.
En esta nación no hay elecciones aunque sus habitantes se dicen demócratas, no hay cargos públicos de elección directa ni indirecta pero hay constantes votaciones para revalidar los partidos políticos cuyos estudiosos son consultados por el tirano-canciller en el llamado consejo plenipotenciario.

El mayor deber del estado es proteger y promover la democracia. Por ello el voto es obligatorio, el gobierno debe educar, vigilar que los ciudadanos sigan los preceptos democráticos, como un Buen Padre (así llaman a quien asume la jefatura de gobierno en la lengua local)
Todo ciudadano debe manifestar sus preferencias políticas, al menos una vez al año, en centros permanentes cuando se le indique.
Así se va monitoreando la opinión de la ciudadanía a cada momento, así se sabe cuál es el camino más aceptado y deseado por la colectividad, al menos el tirano y sus sátrapas lo hacen (nadie más tiene acceso a los resultados).

Contrario a lo que pensé en un principio: el voto es secreto, así lo cree la mayoría de la gente. Nunca ha habido ni tan siquiera sospecha de represalias por un voto emitido. Al parecer al jerarca no le importa saber qué vota la gente y, de hecho, desea que se expresen de manera fidedigna, sin temor.
Pronto entendí por qué de su despreocupada actitud, no se vota por un líder ni por un representante (posible contendiente). Se vota por ideas generales, abstractas.
Cada ciudadano emite tres votos, por tres partidos políticos distintos. Son partidos sin rostro, sin liderazgo claro, sólo con proyectos y programas: Como debe ser en democracia, dicen orgullosos: Al votarse por tres opciones se respalda la fracción de ideas políticas en que éstas coinciden.

No está demás decir que es la nación de tiranos con mayor libertad de asociación, aunque los partidos deben cumplir estrictas normas «en pro de la estabilidad nacional».
Hay tres partidos nacionales, uno de los cuales promueve el paso de un sistema federal a uno central. Además cada entidad federal tiene dos partidos principales, con menor presencia en el resto de la nación, uno de derecha y otro de izquierda. No hay partidos liberales, en aquella nación creen que el colectivo está por encima de los individuos.
Unos partidos dicen defender a los desafortunados y despreciados otros dicen mantener las tradiciones y buenas costumbres:
Todos dicen que la población debe hacer lo que el gobierno de turno ordene, sin preguntas ni quejas.

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A04-Religiosos m10 Partidos políticos Viaje

Principios de un cisma (#059)

[Microficción (401p.) de la Parte II de El viaje]
-De dos visiones encontradas y sus manifestaciones en el tiempo-

En el camino hacia una nueva nación de religiosos pude presenciar un leve altercado, una discusión no muy aireada pero sí llena de convicciones.
Mis padres me habían advertido que la tensión política es común en esa época del año, que por eso lo habían planificado así: cerca del día de la conmemoración del mayor cisma de la historia.

La discusión que presencié giró, como simpre, en torno a si la regente de una de las provincias más grandes de la nación debería asumir un papel más activo o no (sobre un tema que supe olvidar). Los argumentos iban más allá de capacidades gerenciales o de teorías conspirativas; se enfocaban en los aspectos teologales, en lo que Dios quiere de sus enviadas, de sus fieles.

Entre los religiosos hay dos facciones principales que se manifiestan de distintas maneras en cada nación:
Están los más tradicionalistas que creen que siempre ha de pasar lo que Dios desee que pase, para bien o para mal. Para ellos creer tal dogma o no es lo único que está en manos de un fiel, lo único que puede decidir. Volviéndose creyente o impostor en el proceso.
Pero también hay quienes creen que el deber de todo fiel, y más aún de toda guía, es desenmascarar la maldad, a las almas impostoras, es luchar contra el pecado, que es una lucha a muerte, por la vida eterna. Ellos creen que Dios actúa a través de sus enviadas y que evadir tal responsabilidad es el mayor pecado.

Esa discrepancia ha existido desde la antigüedad, desde la época de las guerras santas que dieron forma a las naciones actuales, cuando una pontífice promovió arrebatarle tierra santa a quienes consideraba infieles
Ella creía que su deber era hacer cumplir el mandato de Dios, creía que toda sibila debía actuar según sus creencias, que cada quien debía demostrar su fidelidad a Dios.
Por eso nombró muy pocas regentes (de entre quienes elegir a su sucesora), surgiendo una crisis de estado ante su muerte prematura que conllevó al cisma, a la elección de dos pontífices: Una para gobernar las zonas más antiguas y la otra para hacerlo en los territorios conquistados durante la guerra santa (que conformaron la nación que visitamos).

Esas dos visiones existen en todas las naciones de religiosos, y algunas extranjeras. Aunque nunca se han estructurado en forma de partidos políticos sí que tienen influencia en la toma de decisiones.