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A05-Monarcas m13 Ajuste de representis Viaje

Siete atribuciones Reales

[Microrrelato (473p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo varía el poder de unos monarcas según sea el voto popular-

El rey había heredado el trono hace más de tres años pero recién ahora se empezaba a ver la opinión de la población sobre su mandato.

En ese reino los súbditos evalúan a su rey de manera constante pero parcial. Desde la antigüedad a los monarcas gobernantes se les ha asignado siete (posibles) atribuciones: Administración de justicia, representación exterior, comandancia de los ejércitos, mediación en conflictos internos, evaluación de presupuestos generales, asignación de cargos de estado y de gobierno y evaluación de leyes orgánicas y simples.
Dependiendo del porcentaje de apoyo en cada área tendrá mayor o menor capacidad de acción: pudiendo desde declarar la guerra de manera unilateral hasta necesitar de la aprobación del cuerpo legislativo incluso para responder a ataques abiertos; o pudiendo desde censurar de forma permanente leyes superiores (aprobadas por dos tercios del legislativo) hasta sólo poder hacer observaciones a las más simples.
Por lo general la atribución más respaldada es la administración de justicia.

Las votaciones más variables se dan en torno a las atribuciones legislativas: Al inicio del mandato de un monarca la sociedad suele permitir cierto ajuste, suele permitir que el mandatario nombre nuevos consejeros Reales y que cree el marco para las políticas públicas de su mandato.
Esta atribución se ejerce a través de un consejo Real que sirve como cámara alta legislativa. El consejo es permanente, cuando tal atribución no recibe votos de confianza, queda relegada a funciones simbólicas y sus miembros son nombrados por dos tercios de la Asamblea de Representantes.
Los cargos son vitalicios, el monarca no puede remover a ninguno de los lores, pero si puede (por lo general) nombrar sustituto cuando una plaza queda libre y (de tener la máxima aprobación) aumentar el número de curules. La gran mayoría de las veces el consejo se alinea con su rey.

La opinión de la población sobre su rey se va ajustando en la medida que se evalúa a los representantes legislativos pues la misma se emite a través de dichos funcionarios.
El cargo de cada diputado de la cámara baja es vitalicio y hereditario pero su poder varía cada siete años según el número de súbditos que le den su apoyo pues en el seno de la cámara se cuenta el número de súbditos representados a favor de una decisión (y no el número de representantes), con lo que cada decisión es un plebiscito en segundo grado.

Antes de iniciar la campaña para dichas votaciones cada legislador compromete su voto sobre las atribuciones Reales. Cada cual tiene 17 apoyos que debe distribuir entre las siete atribuciones, por lo que hay muchas combinaciones y más aún al considerar las distintas políticas públicas relacionadas y la posibilidad de votar en blanco.

Con cada votación legislativa se remplaza la distribución de votos (en magnitud y sentido) y se fijan las nuevas competencias Reales.

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A07-Nativos m13 Ajuste de representis Viaje

La federación más flexible

[Escrito mínimo (419p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo los nativos ajustan su representación legislativa-

Se acercaba la fecha de las elecciones parciales del parlamento imperial y se esperaba un cambio en el punto de equilibrio interno del mismo.

La segunda provincia más grande había decidido asumir una postura más agresiva con relación a sus pares.
Esta nación está compuesta por cinco entidades disímiles (dos provincias mayores, dos menores y una megaciudad, que es la capital), disímiles tanto en número de feudos como en población e idiosincrasia, por lo que constituyeron una federación flexible para que cada cual esté representada según sus propios deseos, necesidades y posibilidades.
Cada año hay elecciones legislativas en una de las cinco entidades, se alternan las más grandes con las más pequeñas (siguiendo la secuencia 1-3-5-2-4-1).

Pero antes se reúnen las señorías de los feudos que la integran para decidir cuántos diputados elegirán, para decidir si desean pagar más por una mayor representación en el parlamento o si desean disminuir su gasto público y con ello el número de sus representantes.
En esa nación las provincias y el distrito capital tienen derecho a tener tantos diputados en el parlamento como el que más tenga, debiendo simplemente contribuir con el presupuesto en la misma medida. Y a la vez tienen derecho de contribuir tan poco con el gasto público como el que menos, siendo necesario simplemente que sacrifique su representación en el parlamento en la misma medida.
Tales extremos sólo sirven como referencia teórica, ninguna entidad nunca ha variado demasiado su postura. Siempre hay algún feudo que lo impide.

Los ajustes reivindicativos, como el esperado en esa época, no suelen ser abruptos ni inmediatos pero sí recurrentes pues la provincia más grande tiene la tendencia natural a imponerse (tiene más feudos y población que la segunda y tercera sumadas) y más aún al contar con el apoyo casi incondicional de la más pequeña y del distrito capital.
Si bien tales decisiones se toman por mayoría de las señorías, en cada feudo la opinión pública se expresa de manera particular, según sea de tendencia liberal o conservadora. Y después de tomada dicha decisión, definido el número de representantes a elegir y el plan de gastos quinquenal, se inicia el periodo de postulaciones y una campaña electoral donde el discurso se suele tornar agrio.

Con todo y eso, las entidades acostumbran actuar en armonía. La opinión pública es transversal y se va ajustando a lo ancho de la nación a la sombra de cada elección legislativa parcial.
El lenguaje fuerte es sólo un recurso retórico para aumentar o disminuir los fondos públicos.

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A06-Mercaderes m13 Ajuste de representis Viaje

Ajuste continuo del poder

[Escrito mínimo (373p.) de la Parte IV de El viaje]
-Del sistema con que los mercaderes atenúan el poder del dinero-

Lo más particular de esta nación es su sistema de votación semiplutocrático.
Todo ciudadano tiene derecho a ser copartícipe de la formación del gobierno, de la decisión de cuánto poder debe tener el conjunto de plutócratas que conforma cada consejo ejecutivo.

Como en toda nación de mercaderes, cada ciudadano tiene un poder político proporcional al monto de su inversión en los asuntos públicos, en cualquier proyecto, pero en este caso en particular esa proporción se atenúa siguiendo una función logarítmica, y la población vota para ajustar la base del logaritmo usado.
El sistema lo explican a los estudiantes en su adolescencia (y a los extranjeros) con un ejemplo simple: Si la base del logaritmo fuese 10, quien invierte un monto preestablecido tiene un voto, quien invierte 10 veces dicho monto tiene dos votos, quien invierte 100 tiene tres votos y así en sucesivo. Del mismo modo, si la base logarítmica fuese 2, se necesitaría invertir sólo 8 veces el monto mínimo para tener tres votos.
La sociedad va ajustando la influencia de los acaudalados, sólo tiene que ceder el poder justo para atraer las inversiones que cree necesitar para su desarrollo.

Las votaciones son continuas y parciales, cada distrito lleva su propio ritmo y lo varía a placer.
Cada semana son convocados a las urnas todos los votantes no activos (quienes no hayan participado en más de un año) y el 17% de los votantes activos con más tiempo sin votar en cada distrito.
El valor base del logaritmo, o nivel plutocrático, se ajusta una vez que se mantiene una tendencia en el 67% de los votantes activos o en el 47% del padrón electoral, con lo que si los votantes inactivos concurren en masa, por ejemplo, se pueden ver cambios en pocas semanas.

Además de la votación general hay consultas en cada localidad por cada proyecto que sea de interés público. Se siguen los mismos principios y se usan los mismo parámetros, al menos que una gran mayoría de la población local decida lo contrario sin contravenir las leyes nacionales.
Así las decisiones de los inversionistas son respaldadas o no por los afectados en cada ámbito, desde la estructura del gobierno nacional hasta el desarrollo de un proyecto vecinal.

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A09-Dictadores m13 Ajuste de representis Viaje

Las votaciones de censura

[Microcuento (383p.) de la Parte III de El viaje]
-Del mecanismo con el que los dictadores desechan a sus peores gobernantes-

El comité federal es el órgano con más poder efectivo de la nación.
Cualquier decisión tomada en el mismo se vuelve inevitable: El poder de destrucción de unos pocos dictadores es mayor que el poder de creación de muchos más.

Más que un comité es una gran asamblea con constantes variaciones debido a la injerencia amistosa dada en las votaciones de censura.
La federación estaba compuesta por 313 entidades para el momento de nuestra visita. Todos los dictadores tienen derecho a participar pero suelen mandar a un delegado que hable en su nombre a menos que, además de votar, desee convencer, desee explicar a fondo alguna propuesta específica.
Como se comprenderá es muy difícil que haya grandes pactos. En lo único que siempre están todos de acuerdo es que nadie puede dejar la federación, siendo la mejor medida preventiva dividir una entidad si crece demasiado y nombrar dictadores con periodos asincrónicos para cada parte (para que las alianzas sean menos probables).
Las reuniones y posturas de los dictadores son públicas e influyen de forma profunda en las votaciones de censura, o de condena. Los jefes de distrito hacen eco de ello en los comicios, donde nombran dictadores que sean del gusto de la población para que estos duren todo su periodo y la provincia pueda tener mayor influencia en los órganos nacionales.

Por épocas la ciudadanía suele condenar a dictadores de tendencias políticas específicas.
La conformación del comité varía de manera constante, en promedio un quinto de las provincias cambian de dictador por año y el comité es por completo distinto cada siete años.
Antes de las votaciones de censura anuales se hacen las elecciones de jefes de distrito en las provincias donde sea necesario, ya sea porque se venció el periodo del dictador de la provincia o porque el mismo va a entrar en la lista de votación de censura (siendo posible que sea necesario nombrar uno nuevo).
Dichas elecciones distritales son una muestra anticipada de la intención de condena de la sociedad. Los dictadores suelen ajustar sus actuaciones y mejorar sus relaciones públicas en función a ellas; la ciudadanía pareciera saberlo y manipular las expectativas haciendo votaciones cruzadas.

Las votaciones de censura son el mecanismo más eficaz para lograr compromisos de los gobernantes, incluso más que las elecciones directas.
Son la máxima expresión del voto castigo.

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A03-Tiranos m13 Ajuste de representis Viaje

El equilibrio colectivista

[Microrrelato (397p.) de la Parte III de El viaje]
-Del organismo con la representatividad relativa más ajustable entre tiranos

Había pasado más de medio año desde que la nueva asamblea se instaló pero ello no evitó que hubiese varios movimientos y reajustes.
En particular salió del organismo legislativo una de las figuras más destacadas del decenio anterior. Hay quienes dicen que fue parte de la negociación que llevó al poder al tirano que recién asumía la presidencia. No le importaba ceder poder político pero sí quería vía libre para mejorar sus negocios. Fue una condición mínima que impuso en su alianza con el mandamás «saliente», quien ocupó la comandancia general de las fuerzas armadas.

Las elecciones generales de la asamblea son sólo una vez cada decenio pero, al ser una entidad colectivista, se vota por listas cerradas que pueden ser modificadas por el ente que organiza un grupo social o sector. De hecho es muy común que hayan cambios en la conformación de dichas listas, en las personas que representan a cada cual. Cambios que se pueden dar incluso pocos días después de la elección general y que muchas veces ni siquiera se hacen públicos pues, según la propaganda oficial, el sistema no toma en cuenta los intereses individuales sino los intereses de grupo, los cuales «no varían en lo esencial de persona a persona dentro de un mismo grupo.»
Quien controla la mayoría de las listas, o las más importantes, controla la asamblea y la designación de gran parte de los funcionarios del Estado, incluido el presidente. Dicho control se hace por medio de un sistema cleptocrático, que para el momento estaba bajo el dominio del anterior mandatario.

Cada sector o grupo social tiene su propia dinámica y actualizan sus datos de manera permanente. Por ejemplo la masa de estudiantes cambia año a año con la salida de nuevas promociones y el empresariado tiene mayor o menor influencia dependiendo de los impuestos pagados.
El voto de una persona tiene un valor distinto según diversos factores: el sector o grupo al que pertenezca, su desempeño o años de servicio, su zona de influencia, pero sobre todo el número de sus camaradas: Quienes tienen un voto débil suelen pertenecer a los sectores más numerosos y, por tanto, más fuertes en conjunto, con mayor capacidad de defender los derechos de los individuos que lo conforman.

Parece una paradoja: Mientras más débil es el voto individual de alguien, mayor es la probabilidad de que sus exigencias y necesidades sean cubiertas.

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A04-Religiosos m13 Ajuste de representis Viaje

Conformación de Dios

[Microcuento (341p.) de la Parte III de El viaje]
-De la unión espiritual entre los fieles de diferente creencias-

Es tierra santa.
Un vasto territorio donde confluyen todas las religiones, donde se entrelazan sin intentar imponerse a sus pares y, por el contrario, ven necesaria su existencia en comunión, la ven como parte de un plan superior.
Cada fiel vive su fe y acepta que los demás hagan lo propio, pues entre todos se complementan e iluminan:

Todos somos parte de Dios
Todo lo que sabemos, lo sabe Dios
Todo lo que podemos, lo puede Dios
Todo lo que deseamos, lo desea Dios
En todo lugar donde estamos, está Dios

Porque todo lo que Dios sabe, puede y desea,
es la suma de lo que todos juntos sabemos, podemos y deseamos.
Nos necesitamos unos a otros para cumplir la voluntad divina.
Dios se manifiesta en parte por medio de la consciencia de cada quien.

Así como nuestros cuerpos son parte del universo, nuestras almas son parte de Dios. Toda nuestra motivación está interrelacionada con nuestro entorno, con quienes amamos, con quienes nos aman. No podemos escapar ni rehuir. Hagamos bien o mal, lo hacemos como parte de un todo.
Cada quien cumple su rol, aún sin saberlo, y nadie está por encima de los demás, aún queriéndolo, incluso si debe asumir responsabilidades más decisivas.

Sólo hay que evitar el pecado y, más aún, la posibilidad de pecado, las tentaciones que conducen a él. Más que combatir a los corruptos y abusadores, se debe evitar de forma metódica y constante que tengan poder para hacer daño o que tan siquiera se corrompan.
Por eso es la nación donde menos poder discrecional tienen las guías: El poder se ejerce a través de un consejo sacro conformado según lo dispone Dios a través de sus fieles, quienes votan a consciencia, votan de manera consistente, secreta, buscando que surjan consensos con el tiempo.

En la votación no sólo se elige la representación de cada fiel sino que se da poder a las diferentes religiones en el consejo sacro y se define quién será la máxima autoridad de cada cual y quién su sucesora.

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A02-Prolíficos m13 Ajuste de representis Viaje

Coordinadoras políticas

[Microrrelato (497p.) de la Parte III de El viaje]
-De  cómo se alcanzó una integración efectiva entre prolíficos

A pesar del histórico distanciamiento político de esta nación y la Unión es inevitable que tengan muchos lazos en común, sobre todo por la amplia y permeable frontera que comparten.
Los sistemas políticos de las dos naciones son muy distintos pero igual están sincronizados casi a la perfección por medio de las Figuras Coordinadoras, las cuales son capaces de tomar decisiones eficaces y oportunas, marcando el rumbo y el ritmo de desarrollo.

Todo inició cuando la ciudad autónoma más importante de una región, recién separada de una nación más grande (la Unión), convidó a otras cinco urbes a elegir una figura pública que coordinara y representara sus intereses comerciales conjuntos. (Esas ciudades tenían un mismo tipo de sistema político, con elecciones aviacráticas, por lo que no tardaron en unirse en una sola nación.)
Para evitar el regionalismo, cada comité de ciudad podía postular a dos personalidades destacadas pero sus miembros sólo podían votar las candidaturas de las otras ciudades. Ello se mantiene aún hoy con un añadido: La candidatura a apoyar debe ser de ciudades distintas a las favorecidas por el mismo comité en los tres últimos comicios; los demás nombres no aparecen como opciones. En una segunda ronda se puede votar por cualquiera de las tres más apoyadas sin importar su origen.

Tal figura fue tan efectiva (en comparación a otras instancias) que las naciones vecinas no tardaron en adoptarla en las zonas limítrofes, en especial la Unión por sus engorrosos órganos federales. La elección de la coordinadora se hacía en conjunto, así como ahora, pero en sus inicios sólo servía como asesora especializada en asuntos comerciales para las autoridades correspondientes, al menos en el papel. En la práctica todas sus sugerencias eran aceptadas y asumidas a ojos cerrados al ser fruto de largas negociaciones multilaterales.

A medida que aumentó el número de ciudades participantes, y el apoyo popular, aumentaron las atribuciones de la coordinadora. Además de los asuntos comerciales empezó a hacer sugerencias, y a tomar decisiones, respecto a crisis migratorias y administración de justicia.
En algún momento hubo un breve conflicto: Las autoridades locales empezaron a censurar muchas de las decisiones de la coordinadora, ésta había adquirido demasiado poder, por lo que se hacía necesario dividir el cargo. Pensaron realizar varias votaciones pero ello sería dificultoso. Decidieron que los votos de la misma elección serían contados usando distintos “factores peso”.
Por ejemplo: Los asuntos migratorios debían ser tratados por la coordinadora más votada por las ciudades que se vieran más afectadas, pero tomando en cuenta la opinión de todas las demás, por lo que el número de votos de cada ciudad por cada candidatura se multiplica por un índice migratorio, que va desde 1,00 para la que menos migración tenga (sea positiva o negativa) hasta 2,00 para la que más.

Así ha sido desde entonces, cada vez en más ámbitos hasta llegar a asuntos de educación y sanidad cuando las votaciones se hicieron ley en todas las ciudades de la Unión.

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A01-Déspotas m13 Ajuste de representis Viaje

Eliminando los escollos (#069)

[Microficción (359p.) de la Parte II de El viaje]
-De cómo mejorar la cúpula de gobierno por medio de acuerdos tácitos-

Hay entre déspotas un movimiento subterráneo, pacifista, pasivo. Por todos conocido, por nadie temido. Capaz de mantener el equilibrio político de sus naciones.
Dicen que son muchos, que están por todas partes, pero nadie se atreve a decir un número, ni siquiera ellos mismos: No se reúnen ni siquiera se conocen, sólo pueden intuir cuántos son por los rastros que dejan, pues entienden la forma de actuar de sus iguales.

Mis padres me cuentan que es común que se acerquen a los diplomáticos en busca de solidaridad, o al menos de consejo. Suele ocurrir en todas las naciones de déspotas pero sobre todo en ésta, la más moralista.
Y así pasó, algunos de ellos buscaron a mis padres, hablaron con ellos, uno por uno. Nunca he sabido que temas trataron pero supongo que no fueron muy agradables.
Tal vez empezaron discutiendo cuáles dirigentes eran más nocivos y por qué.

La única forma que tienen de alcanzar la representis, la mayor representatividad posible, es depurando los déspotas menos beneficiosos, que aportan menos al sistema.
Lo hacen poco a poco, sin alboroto. No atacan al mandamás, se desataría una guerra sucesoria. Atacan a sus allegados, a aquellos que consideren más nocivos.
Siempre hay dudas de cuál debe ser el siguiente. En principio actúan por instinto, con pequeñas dosis, haciéndose necesario que muchos de sus pares hagan lo propio para que se vea algún efecto específico, para saber que se ha elegido bien. Necesitándose la colaboración de tantos más para alcanzar la meta final, para mejorar un poco la representatividad de la cúpula con un mal déspota menos.

A nadie parece importar, tal vez porque no provocan grandes combates.
La mayoría de los déspotas gobernantes no creen en venenos ni en conspiraciones, no creen que puedan morir por algo que comieron o bebieron. No sienten ninguna curiosidad ante muertes repentinas, sólo creen en lo evidente, en los ataques directos, físicos, brutales
Por eso nadie tiene miedo a ese grupo de déspotas.

Si bien son pacifistas, lo son en términos despóticos. A veces para reducir la violencia hay que usar violencia, dicen: Liquidar al individuo más agresivo de un lugar aumenta la paz.

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*Nota: Este escrito es la continuación de Invaciones benefactoras y el último de la cuarta nación de déspotas que visitamos.