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Viaje A08-Parleros m13 Ajuste de representis

Con una visión estratégica

[Escrito mínimo (457p.) de la Parte V de El viaje]
-De cómo una familia promovió el nacimiento de una instancia directiva-

El directorio es el ente político más importante de esta nación de parleros.

Mi anfitrión, aún aprendiz de político, me invitó a que le acompañara a la sede de dicho organismo.
Me explicó que allí se toman las decisiones estratégicas de la nación, que allí se decide cuáles leyes y decretos (de las instancias con competencia) son aplicables en el territorio y me confesó que mantener una influencia constante y cuantiosa allí es el centro de las maquinaciones de su familia, una de las más poderosas de la nación.

En teoría el poder del directorio es pasivo, pues sólo puede vetar decisiones de otros entes, pero en la práctica es fácil forzar decisiones por medio del mismo, según me explicó.
Por demás es difícil, sino imposible, alcanzar la hegemonía en el directorio: Está compuesto por 23 miembros elegidos por consenso en el tiempo de entre los parlamentarios con un periodo o más en ejercicio.
Cada año hay votaciones cruzadas, los electores de cada cabildo votan por algún parlamentario que represente un cabildo de otra circunscripción y que no hubiese estado entre los más apoyados en los últimos tres años.
Alcanzándose así la mayor representatividad posible.

Mi anfitrión, por su cargo de elector, no tenía nada que buscar en la sede del directorio, sólo tenía acceso por ser parte de una familia tan renombrada como la suya.
Mientras caminábamos por el palacio directivo me contaba con orgullo casi infantil la leyenda negra de sus antepasados. Cómo fue su ascenso, cómo se aprovecharon de la tensión política en la época de «las reclamaciones» para hacer que se acumulara cada vez más poder en la directiva del parlamento nacional, el cual dominaron por varias décadas.
Algo, según él, necesario y ventajoso al permitir negociaciones más fluidas llevadas por un liderazgo más asertivo.

La denominación «Directorio» surgió en aquella época, cuando le dieron identidad propia a la directiva del parlamento en un intento por implementar una dictadura parlamentaria que sólo fracasó por culpa del azar, según la historia familiar.
El organismo inicial estaba constituido sólo por siete miembros (todos cercanos a su familia) y cuyos asientos se renovarían por mayoría simple en el seno del propio parlamento.
Algunos cabildos apoyaron la medida en general pero muchos más sólo apoyaron a directivos específicos esperando que, con el tiempo, surgiera un consenso en torno a los mismos.

La formalización de otra pequeña nación, en el seno de la federación de parleros, tranquilizó a los más alarmistas y dejó sin excusas a los populistas.
Con el pasar de los años ganaron poder los sectores moderados, quienes mejoraron los métodos de elección y aumentaron el número de directores, diluyéndose el poder de la familia de mi anfitrión, quien terminó su parloteo lleno de amargura.

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A08-Parleros m11 Periodos de gobierno Viaje

En la mayor franja fronteriza

[Escrito mínimo (467p.) de la Parte V de El viaje]
-De una dinastía política nacida en un territorio en disputa-

Al llegar me vi en medio de una polémica relacionada a una de las familias más poderosas de esa nación de parleros.
Una familia que estaba en el centro de la vida política local y cuya influencia llegaba a las dos naciones vecinas, con múltiples funcionarios públicos.

Mi anfitrión, un cincuentón bonachón que entró tarde en los asuntos familiares por dedicarse al arte, me explicó que tal influencia es aceptable, e incluso admirable, debido a la tradición que se refleja en tratados firmados y en la legislación vigente.
Resulta que los nacidos allí tienen la ciudadanía en las dos naciones fronterizas que le rodean, tienen plenos derechos políticos ya que el territorio es considerado, por cada cual, como una provincia más.
Es como una amplia franja fronteriza con leyes propias y gobierno autónomo.

Me contó que el cargo que ostenta, de elector, surgió por el derecho ciudadano de participar en la elección de diversos funcionarios públicos, que en este caso son muchos, a saber:
La elección de representantes a los parlamentos nacionales de las dos naciones vecinas, y a su propio parlamento, al menos una vez cada cinco años. La elección de autoridades ejecutivas locales y nacionales de su vecino más grande, con votaciones anuales para alcanzar un consenso en el tiempo. Y además, como si fuera poco, eligen un ente directivo superior capaz de armonizar la vida pública (del cual hablaré en otro momento).
Todo ello susceptible a adelantos repentinos, a redistribución de votos o a revocatorias, con lo que son demasiadas elecciones para el gusto de los parleros.

Aquí no somos tan afines a votar por políticos, me dijo más de una vez mi simpático anfitrión: Aquí preferimos parlamentar en cabildo y decidir.
Por eso se limitan a votar sólo por un elector que traslade sus palabras, pensamientos e intuiciones en la elección de los demás cargos populares. Palabras, pensares y sentires que se recogen en asambleas semanales que tratan desde los asuntos cotidianos hasta aquellos de Estado y que acaban con una votación, la única votación electoralista que hacen.

Los electores siempre están en la cuerda floja. Las repercusiones de cualquier desliz son inmediatas, en dos o tres semanas pueden perder su estatus y prerrogativas.
De ahí la angustia casi palpable de mi anfitrión en nuestro encuentro, le costaba mantener el balance entre satisfacer a sus votantes y colaborar con su familia, parecía requerir alguien que le animara a tomar «la decisión correcta».

Tuvimos una conversación bastante informal. casi baladí. Al menos eso creí yo hasta que me enteré de unas reveladoras declaraciones que dio a los medios sobre sus dilemas, pasando desde un análisis político a sus asuntos familiares, algo totalmente innecesario e inesperado, algo incongruente con su personalidad.

Era de esperarse que su familia me culpara a mí de tal cambio de conducta.

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A13-Votantes m10 Partidos políticos Viaje

Con el apoyo del partido

[Escrito mínimo (427p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo aprovechar cambios políticos en una sociedad de votantes.-

La líder con más reconocimiento de uno de los principales partidos acababa de sufrir una derrota que la apartaría del poder.

En su mejor época llegó a ser parte del directorio volviéndose referencia para gobernadores y alcaldes. Según a quién se le pregunte fue el político más importante de la nación por al menos una década, en la que llegó a tener bajo su influencia hasta a la presidencia (con sucesivos títeres).

Se aprovechó del cambio de paradigma que sufrió la nación al inicio de su carrera, supo ver el deseo de la población por un sistema más presidencialista.
En esa época los cargos ejecutivos no eran fuente de poder, no tenían competencias importantes, no influían en la toma de decisiones; por lo que casi ningún político los ambicionaba.
Por eso le fue fácil alcanzar la gobernación de su provincia y luego la presidencia, a pesar de su falta de carisma.

Desde nuestro primer encuentro me pareció una persona hosca, lejana, cuya mirada siempre parecía querer intimidar y que incluso tenía dificultades para sonreír ante su círculo más íntimo.
Siempre había sido así. Al estudiar sus primeras campañas pude entrever que no había ninguna referencia a ella como persona y que se promocionaban sus ideas por medio del partido, a pesar de que los votantes son poco partidistas.
En aquella época los partidos más reformistas estaban en su apogeo, la gente quería un cambio pero no lo conseguía. Dichas organizaciones nunca dejaron de enfocarse en su principal propuesta histórica: Que se hicieran menos consultas populares pues las mismas “son cada vez más banales, se le da igual relevancia a asuntos de estados que a la farándula”.
Pero tales cambios no estaban entre las prioridades de una ciudadanía que sólo querían un gobierno más efectivo y práctico.

La mayoría de los políticos más carismáticos eran independientes o reformistas, para evitar competir con ellos decidió unirse a un partido tradicionalista.
Desde allí promovió fortalecer el papel de los cargos unipersonales, que tuvieran la facultad de hacer propuestas de consultas popular. Era una contradicción en sí misma: La sola existen de un ejecutivo fuerte restaba importancia al voto directo, pero era la única forma de plantear sus ideas a los más conservadores.
Luego sólo fue necesario  un poco de populismo y demagogia para alcanzar los susodichos cargos ejecutivos.

Llegar al directorio fue más difícil. Se tuvo que valer de métodos poco convencionales, y nada legales.
La salida a la luz de documentos que probaban tales prácticas supuso su perdición. Siempre negó toda acusación y a la vez enfatizó los buenos resultados obtenidos durante su gestión dejando entrever que había valido la pena, que el fin justificaba los medios.

Tal vez por toda la violencia y fraudes que he visto desde joven, y mi incapacidad para darle importancia, o tal vez por no haberme inmiscuido, fue que nunca cambió mi actitud para con ella.

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A13-Votantes m08 Sistema federal Viaje

Dirigiendo la integración

[Escrito mínimo (471p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo los votantes eligieron a los primeros directorios-

La nación se formó gracias a un directorio.
En la antigüedad, al aumentar el comercio entre los asentamientos, creció el deseo popular por una alianza desde las bases, haciéndose necesario que líderes de las comunidades se reunieran y lograran acuerdos de amplio apoyo, que lograran grandes consensos.

Algunos políticos empezaron a promover más que una alianza, una federación. Empezaron a tener encuentros esporádicos para fijar posturas comunes.
Al poco tiempo, como era de esperarse, hubo votaciones para elegir negociadores en muchos asentamientos. En cada cual se hizo de forma distinta, tanto en tipo de campaña y requisitos para ser candidato, como en el número de líderes a elegir y el tiempo que ejercerían sus funciones.
Eventualmente todas las comunidades eligieron delegación y la mayoría se llegaron a reunir en asamblea pero no lograron acuerdos, mucho menos consensos.

Al ver los pocos frutos que daba aquel proceso, algunos gobernantes convocaron unas nuevas consultas, pero no para elegir otros negociadores sino para indicar con quiénes se debía tratar.
Así surgieron las «votaciones cruzadas» donde los ciudadanos podían dar su voto a un solo líder de cada una de las otras delegaciones, dejar en blanco el espacio de una comunidad significaba que no se debía negociar con ella. Al menos así funcionó en la mayoría de los casos: Cada gobernante lo hizo a su manera, con total autonomía, pues en esa época no había un ente superior que los dirigiera a todos.

Sólo once delegados obtuvieron un resultado sobresaliente en todos los asentamientos.
Entre ellos acordaron promover la instalación de un congreso con todos los representantes ya electos, del que serían directores, para que votara los estatutos de un nuevo ente, para que definiera sus potestades y atribuciones, además de buscar nuevos acuerdos.
Al directorio de esa asamblea, electo en las susodichas votaciones cruzadas, se le concedió el poder de convocar y organizar consultas populares en todas las comunidades, en toda la federación. También se acordó que cada cinco años habría elecciones parciales del nuevo ente y que se crearía una asamblea de propuestas legislativas, que serviría como cámara baja capaz sólo de redactar leyes nacionales para que fueran aprobadas por el directorio.

Así, cinco años después, se reemplazaron a los siete directores que obtuvieron menor respaldo base (menor votación en una entidad cualquiera). En las sucesivas votaciones se remplazaría a tres más cada vez, por orden de antigüedad en primer término y de respaldo en segundo.
En cada ocasión se elegían de entre los diputados de la asamblea nacional y también se votaba para redistribuir el respaldo de los directores que permanecían en sus cargos.

Las primeras rondas de votaciones directivas se realizaron de forma desordenada.
Los gobernantes de cada asentamiento mantenían el control territorial y sólo realizaban las votaciones ante la presión popular o por conveniencia geopolítica, no por mandato del directorio.

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A05-Monarcas m15 Votaciones complejas Viaje

La distribución de votos

[Microrrelato (493p.) de la Parte IV de El viaje]
-De los tecnicismos en las constantes votaciones de unos monarcas.-

Vale empezar aclarando que allí no hay elecciones.
Sólo hay votaciones que distribuyen el poder entre quienes son miembros del parlamento por derecho nobiliario, vitalicio y heredable.

Los circuitos de votación son autónomos y cada uno tiene aproximadamente el mismo tamaño en votantes tanto activos como registrados.
El comité electoral local puede convocar a los interesados cuando lo establece la ley sin necesidad de esperar la actuación de ningún otro órgano. Ya sea: al cumplirse siete años de la última votación; o cuando más del 20% de los participantes locales hayan retirado su apoyo a los representantes; o cuando más del 90% de los demás circuitos hayan votado (si por dos semanas ningún otro ha hecho la convocatoria propia). Con lo que la variación política natural se va dando con lentitud, de manera predecible y discreta.

Cada uno de los votantes está representado en la asamblea.
Cada parlamentario tiene un poder de voto legislativo igual al número de apoyos que recibió en la votación, con lo que el poder de voto total es igual al número de votantes activos menos los votos nulos o en blanco.
Para que un acuerdo o ley sea aprobado debe contar con más de la mitad del poder de voto de la asamblea, con lo que cada decisión es un plebiscito de segundo grado. Todos los parlamentarios tienen derecho a usar los votos que representan pero sólo tienen derecho de palabra en el pleno los tres que más votos obtuvieron en cada circuito.
Los representantes revalidan sus actuaciones cada siete años, pudiendo aumentar o disminuir su poder de voto legislativo. Sus campañas se suelen basar en la postura que comprometen sobre las atribuciones del rey, en torno a ello giran todas las políticas públicas que proponen.

En la antigüedad los súbditos votaban cada once años por cuáles debían ser las atribuciones del monarca gobernante, podían apoyar desde una sola hasta las siete al unísono, dando resultados bastante ilustrativos sobre la voluntad de la población al llegar a haber opciones cuatro o cinco veces más votadas que otras.
Para evitar cambios bruscos en el equilibrio de poder decidieron que dicha votación se haría junto a la de los representantes y con el tiempo se simplificó el voto como unidad (sólo se tiene que escoger a uno de los representantes y estos votan dichas atribuciones) pero las candidaturas presentadas se hicieron más variadas y complejas al darle a cada cual la oportunidad de diferenciar sus posturas con 17 apoyos a repartir entre los siete atributos.

Las atribuciones Reales sólo se pueden ajustar cuando una variación dada se ha ratificado por más de tres años consecutivos. En ocasiones pasan décadas sin que haya modificaciones, a pesar de los cambios de monarca.
La ley que detalla dichos cambios sólo puede ser modificada por una gran mayoría de los votos representados (de cuatro quintos) y su aplicación no puede darse antes de un decenio.

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A13-Votantes m04 Sistema judicial Viaje

Elección judicial ajustable

[Escrito mínimo (427p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo los votantes influyen en su sistema judicial-

Una de las principales promesas de campaña del presidente estaba en tela de juicio. El tribunal supremo tendría la última palabra.
Dado el predominio de la presidencia en el sistema político de aquella nación llegué a pensar que el procedimiento sería un mero trámite, pero no fue así: el tribunal tenía plena autonomía y la sentencia debía estar bien fundamentada. Al parecer la influencia de la presidencia sólo se manifiesta al mediano y largo plazo.

Las competencias de los poderes públicos políticos relacionadas con el sistema judicial son de las que más cambían de manos, al menos en algunos detalles de sus procedimientos.
Por ejemplo, ya desde hace muchos años la designación de los magistrados del tribunal supremo ha estado, en mayor o menor medida, controlada por la presidencia de la nación (así como la de los magistrados provinciales por las gobernaciones) pero con cada nueva votación gubernamental se ajusta la discrecionalidad de la misma, el número de nominados de entre quienes puede elegir o la duración de los jueces electos en sus cargos.

Cada seis años, seis meses después de cada elección nacional, se elige a tres nuevos magistrados nóveles o suplentes, quienes tienen voz pero no voto en las sentencias finales.
Son electos al unísono de entre los magistrados provinciales para un periodo en el cargo que depende de la amplitud del consenso alcanzado, nunca menos de once años ni más de 17 en total, y que inicia apenas asumen el cargo como nóveles. Justo después de dicha elección los mismos magistrados supremos asignan el orden en que ocuparían una silla principal.
El número de supremos siempre ha de ser, al menos, el doble del de los nóveles más uno.

La designación de los magistrados la hace la instancia que hubiese recibido más apoyo de manera más recurrente por las dos últimas generaciones (o siete décadas).
En la época de nuestra visita se acercaba las elecciones de la mitad de las provincias, se esperaba que se reafirmara la preferencia de los votantes por el poder centralizado y unipersonal; se esperaba que los votantes apoyaran a pocos líderes en sus provincias, que sólo hicieran lo necesario para elegir a los gobernadores, restándole importancia al parlamento federal y allanando el camino para los comicios nacionales, dos años después.

Si se cumplían tales expectativas, llegado el momento, el parlamento federal tendría que nominar más candidatos que en ocasiones pasadas, dándole mayor libertad a la presidencia para elegir según su propia visión de futuro, mientras que el comité directivo nacional jugaría un papel casi simbólico haciendo la preselección general.

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A03-Tiranos m14 Migración y poblamiento Viaje

Las mudanzas suavizadas

[Escrito mínimo (387p.) de la Parte IV de El viaje]
-De la búsqueda del lugar menos convulso para migrar-

Para ser una nación de tiranos había mucha calma cuando llegamos. A pesar de la gran cantidad de gente en la frontera se respiraba cierto clima de relajación.
Este es el destino más común para exiliados y refugiados en ésta armonía, es el que ofrece mayor estabilidad política. Es muy poco probable que te expulsen o destierren como en las otras naciones de tiranos.

En las demás naciones, además de las migraciones masivas causadas por crisis económicas (derivadas de la emisión indisciplinada de dinero), son comunes los casos de exilio por motivos políticos. No es raro que un tirano-presidente, en un arrebato de demagogia, por ejemplo, expulse a técnicos o científicos que demuestren en público la imposibilidad de cumplir una promesa de campaña.
De hecho es usual que cualquier personaje político incómodo, local o foráneo, sea expulsado sin motivo racional aparente.

La gran mayoría de las crisis políticas que producen tales expulsiones son causadas por la cercanía del fin del mandato presidencial o por el cambio abrupto de alguna ley (en especial para reponer las arcas públicas).
Pero en esta nación no es así. Aquí no hay votaciones puntuales, en su lugar son «continuadas»: Una pequeña proporción de votantes son convocados cada semana para apoyar a los líderes (locales, municipales, provincias y nacionales) que mejor narrativa tenga, que sean más convincentes; y a medida que cambia el sentir de la sociedad va cambiando la relación de fuerzas en las instituciones, al menos en teoría.

Por ejemplo, la gente vota por los líderes nacionales, por cuántos quiera, y de entre los más apoyados se conforma la presidencia.
El presidente, al inicio de su mandato, debe elegir a su vicepresidente entre los tres más apoyos, éste tendrá amplios poderes contralores y, además, será el sucesor en la jefatura (con un periodo proporcional al apoyo popular que tenga al asumir el cargo).
Con el tiempo las competencias del mandatario de turno van pasando al sucesor-vicepresidente, quién va adquiriendo cada vez mayor capacidad de censura hasta que a los diez años, o antes, asume la presidencia y elige a su propio sucesor…

Así, en todos los ámbitos el traspaso de poder es lento y «continuado», evitándose crisis políticas y haciéndose innecesario el destierro de rivales políticos (y más aún de extranjeros) por razones circunstanciales.
Siendo el mejor lugar disponible para migrar.

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A13-Votantes m03 Crianza y educación Viaje

La formación de votantes

[Escrito mínimo (487p.) de la Parte IV de El viaje]
-De lo primordial en la dirección de la educación entre votantes-

El hábito del voto debe inculcarse desde la más tierna edad.
Entre ellos se da de forma natural, hay múltiples juegos infantiles donde se votan las decisiones comunes, pero además tienen la potestad de participar en el desarrollo e implementación de ciertas directrices educativas, desde los más pequeños en sus guarderías que, por ejemplo, pueden elegir cuáles cuentos quieren que se les lea o dar su opinión sobre qué tipo de merienda prefieren.
Múltiples decisiones mínimas que parecen intrascendentes y que requieren un esfuerzo extra de los educadores pero que hacen que votar se vuelva costumbre, que se vuelva casi una necesidad.

La primera votación pública oficial en la que pueden participar es en las elecciones distritales, a los trece años de edad.
Después, para votar en cada una de las elecciones gubernamentales, tienen que haber votado en dos ocasiones en las del nivel de gobierno inmediatamente inferior. Sólo son libres de participar cuándo y cómo quieran al cumplir los 23 años.
En el caso de las consultas populares, que son las votaciones más comunes, «los ciudadanos habilitados serán aquellos que hayan participado en la elección de la instancia que la haya convocado.»

Como parte de la formación ciudadana de los estudiantes se suelen hacer debates sobre cada votación que se convoca.
Debaten sobre las políticas educativas locales y nacionales, aunque son sólo los padres y representantes quienes pueden participar en las votaciones respectivas:
Estos últimos, además de ser convocados a consultas de todo tipo en torno al sistema educativo, eligen al inicio de cada año escolar a múltiples coordinadores de entre candidaturas nacionales, provinciales y municipales, con lo que en una simple votación se decide no sólo quiénes estarán a cargo sino también cuál nivel de gobierno influirá más en cada localidad.

La administración educativa tiene una estructura fuertemente directiva y autónoma.
En cada distrito hay una coordinación con siete miembros que toman las decisiones según las directrices dictadas por los directorios municipales, provinciales o nacionales según sea el caso, pues en dichos directorios recae la mayor parte del poder.
La presidencia de la nación, por ejemplo, no tiene mayor poder sobre la educación, los decretos que emite al respecto pueden ser censurados en los directorios con sólo una mayoría simple.
Son habituales las disputas judiciales entorno al alcance de leyes y decretos.

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A13-Votantes m02 Cambios de gobierno Viaje

Las elecciones simultáneas

[Escrito mínimo (463p.) de la Parte IV de El viaje]
-De cómo los votantes eligen sus tres poderes públicos políticos-

La representación popular se actualiza de manera constante con elecciones anules.

Los años pares se alternan las elecciones de mayor nivel. Cada seis años se hacen las nacionales, dos años después las de una mitad de las provincias y luego de dos años las de la otra mitad.
En los años impares se hacen las elecciones municipales, la mitad de los municipios de cada provincia (4 años de mandato). En los lugares donde no hay elecciones municipales ni provinciales se hacen las distritales (para dos o tres años de mando).
Así, todos los años se actualiza algún nivel de gobierno, su directorio y el cuerpo legislativo del nivel superior.

Cada votante apoya múltiples candidatos, numerándolos.
El gobernante de cada entidad es electo por voto preferencial: Si un candidato obtiene la mayoría absoluta de las primeras preferencias queda electo para el cargo. Si ninguno lo logra, se suman las segundas preferencias de las papeletas del candidato menos votado, quedando éste fuera del conteo. Si nadie alcanza la mayoría se suman las del segundo candidato menos votado y así en sucesivo.

Los miembros del directorio son electos por consenso en el tiempo a lo largo del territorio:
Para ello cada quien debe ser apoyado por más del 31% de los votantes en todos los circuitos (o entidades federales) en tres elecciones consecutivas y por más del 47% en cada una al menos una vez, privilegiándose los últimos comicios. Al ser votaciones de apoyos múltiples, muchos candidatos logran cumplir tales requisitos, por lo que se estableció que la cantidad de directores no sería mayor a once.
El director general será quien haya obtenido apoyo de al menos la mitad de los votantes en más entidades federales en la última elección.

Por otra parte, los cinco candidatos con más apoyos de una entidad federal (excepto el gobernante recién electo) representan a la entidad en una asamblea superior: Los más votados de un municipio, por ejemplo, representaran al mismo en su respectivo parlamento provincial. No importa el nivel de preferencia con que fueron votados, en la primera etapa sólo se cuentan los apoyos en general.
Todos los votantes deben estar representados en las asambleas legislativas por un diputado específico, con lo que cada diputado tiene un poder de voto igual al número de ciudadanos que representa. Para ello, una vez que se proclaman los cinco ganadores, se designa su poder de voto repartiendo primero los votos de primera preferencia de cada papeleta, después los de segunda de las no asignadas y así en sucesivo.

También hay una gran convención nacional cada seis años donde se reúnen los tres líderes más apoyos en cada municipio. Se realiza un mes después de las elecciones municipales del año siguiente a las nacionales.
Es la primera prueba de popularidad del presidente en ejercicio.

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A10-Presidentes m11 Periodos de gobierno Viaje

El gran colegio electoral

[Escrito mínimo (431p.) de la Parte IV de El viaje]
-De la institución más subvalorada entre presidentes federados-

El trabajo del colegio electoral es permanente.
Su principal función es elegir al presidente de la nación, para un periodo de seis años, y a tres vicepresidentes que podrá sustituir o renovar cada dos años, pero su influencia no acaba allí.

En esta nación hay elecciones, en alguna provincia, cada pocos meses y los miembros del colegio electoral son libres de emitir sus opiniones como parte de la institución que sirve de guía del gobierno nacional.
Para un ciudadano de a pie es igual de importante el presidente de la nación que el de su provincia, los dos deben diseñar y ejecutar planes a largo plazo pero en distintos ámbitos, requiriendo para ello al menos seis años de gobierno, mientras que los electores son parte de un órgano secundario que sólo vela y opina sobre las actuaciones de los gobiernos: Para ejercer tal función no se requiere un periodo largo en el cargo, ni siquiera tiene que estar preestablecido cuánto durará. Cada provincia tiene normativas específicas al respecto siendo la limitante más importante que se debe renovar a los electores, al menos, una vez cada tres años.
El colegio electoral no tiene influencia directa sobre los gobiernos provinciales, en tanto sus presidentes son electos en votaciones populares directas y los ministros por los colegios profesionales respectivos, pero tiene cierto poder blando pues quien llega a la presidencia de una provincia también suele aspirar a hacerse del cargo nacional.

La elección dura dos semanas y media, según la ley nacional.
Cada voto electoral debe valer lo mismo en una provincia dada, cada elector debe representar el mismo número de ciudadanos de su entidad. Por eso salen de la lista de votación apenas alcanzan la representación preestablecida.
Al ser una consulta ciudadana secreta, sólo se cuentan los apoyos después de concluida la jornada por lo que es normal que haya un excedente una vez que un elector alcanza la cuota mínima. Antes de iniciar la votación, cada candidato a elector debe anunciar sus alianzas, debe anunciar a quién le cedería sus apoyos excedentes de resultar entre los ganadores.
Es una lista de tres preferidos (en orden sucesivo) de entre los candidatos que hayan obtenido más de la mitad de la cuota mínima en la votación anterior pero que no hayan alcanzado el cargo. Si uno de los tres preferidos sale de la lista de votación por cualquier motivo, el candidato deberá anunciar de inmediato un nuevo aliado, que quedará como tercer favorito.

Todas las provincias deben tener el mismo número de electores, Apenas se alcanza la cuota, se detiene la votación.