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A13-Votantes m07 Sentido cívico Viaje

Abstenciones con utilidad

[Escrito mínimo (487p.) de la Parte IV de El viaje]
-De la influencia del voto en blanco en una nación de votantes.-

Todos los votos cuentan, en todas sus formas, con todas sus implicaciones. Incluso son importantes los votos en blanco, y la abstención general.

Aunque el mayor placer para los autóctonos está en ejercer el voto, en ocasiones ven necesario hacer un sacrificarlo por el bien común.
La mayoría de las votaciones tienen múltiples consultas, cuando alguien va a votar pero deja de lado alguna de las preguntas significa que considera que la misma no está bien planteada, ya sea porque le faltan opciones válidas o porque simplemente no debió existir (siendo una pérdida de recursos y de tiempo).
Ya que todos los votantes tienen derecho a proponer preguntas en las consultas públicas, se hace necesario incentivar que sean de calidad, que sean sobre asuntos de valor. Por ello se clasifica a los proponentes según la proporción de las preguntas que plantea que son dejadas en blanco por muchos votantes. Quienes suelen proponer consultas con pocos votos en blanco, es decir, quienes hacen preguntas de calidad, se ganan el derecho a participar con mayor frecuencia en el proceso.
Así, el voto en blanco es una herramienta útil para la mejora constante del sistema.

De hecho el voto en blanco, con el pasar de los siglos, le ha dado forma a las elecciones gubernamentales.
El sistema político empezó siendo directivo. Durante la primera crisis de gobernabilidad, al poco tiempo de consolidarse la federación, los electores empezaron a dejar cada vez más espacios en blanco en las votaciones cruzadas y apoyaban sobre todo a quienes proponían que se tomaran medidas más audaces e inmediatas ante los problemas cotidianos, apoyaban que hubiera más presencia del Estado nacional. El directorio propuso que los gobiernos locales cedieran parte de sus competencias al gobierno nacional pero estos sólo aceptaron después de una gran presión social y lo hicieron en favor del parlamento. Ya el directorio tenía demasiado poder.
Un proceso semejante dio como resultado a la presidencia como ente ejecutivo autónomo, pero en ese caso tuvo que estallar una guerra internacional para que se viera la importancia de la inmediatez en la toma de ciertas decisiones.

En ese entonces cada poder público se elegía en fechas distintas y la proporción de votos válidos con respecto a los votantes activos definía el grado de autonomía de cada cual.
Hoy en día, con la simplificación electoral, se entiende que el desinterés es con respecto a todos los cargos públicos elegibles en general y por tanto se deben adelantar todas las elecciones. Se suelen adelantar tantos meses como puntos porcentuales haya caído la participación (a partir de dos puntos) con respecto al promedio de los últimos 23 años.
El adelanto es de hasta un máximo de once meses, es decir, si la participación cae 13% o más, las próximas elecciones que estén pautadas se realizaran un mes después, pero ello nunca ha ocurrido. Los adelantos suelen ser de un mes o mes y medio en épocas de crisis.

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A09-Dictadores m08 Sistema federal Viaje

Permanencia con límites

[Microcuento (361p.) de la Parte III de El viaje]
-De cómo se mantiene el equilibrio gracias a una fuerza superior

Llegamos a una federación de dictadores.
En cada entidad había un líder único, absoluto, sin responsabilidad penal, pero con mando fugaz.

Me costó creer que pudieran vivir en paz, que ningún mandamás nunca atacara a sus vecinos aun teniendo el poder, los medios y la autoridad para hacerlo.
Desde la antigüedad, desde que eran unos asentamientos promovidos por estabilidad momentánea bajo la guía de instituciones académicas, desde la época en que no podían generar recursos propios ya existían límites claros para quienes asumían el gobierno: Ninguna entidad puede ser separada de la federación; Ninguna puede expandir su territorio sin el consentimiento de las demás (pero se pueden crear nuevas entidades de ser necesario, por motivos demográficos, por ejemplo); Ninguna puede intervenir unilateralmente en otra a menos que sea por medio de votaciones populares.
Además, el principio fundamental entre dictadores: El mando tiene una duración máxima preestablecida e invariable (de siete años en provincias).

Para observar el cumplimiento de tales disposiciones fue creado el comité federal, conformado por todos los dictadores de las distintas entidades federales, y vigente aún hoy en día.
Dicho comité además se encarga de atender asuntos estructurales, esos asuntos que requieren más de unos pocos años de mando y dirección, por lo que nombran encargados especiales de entre los exdictadores con más de cinco años de retiro que no hubiesen sido censurados por la ciudadanía en votaciones populares.

El cargo más destacado es el de canciller. Suele ser el exdictador mejor evaluado de los disponibles a menos que una mayoría consolidada (de dos tercios) del comité federal escoja a alguien más, en cuyo caso siempre ha de ser alguno de los cinco con mejores registros.
Pero esos encargados especiales son sólo coordinadores de políticas públicas específicas, no tienen ningún poder directo. Los dictadores son los únicos con capacidad de ejecutar los proyectos o de conservar la paz.

Lo que mantiene la paz en esa federación es que ninguna entidad es lo suficientemente grande como para desafiar a la unidad y los periodos de gobierno son demasiado cortos para lograr establecer alianzas confiables.
Nadie se atreve a desafiar al poder central a pesar de que es débil por definición.

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A04-Religiosos m13 Ajuste de representis Viaje

Conformación de Dios

[Microcuento (341p.) de la Parte III de El viaje]
-De la unión espiritual entre los fieles de diferente creencias-

Es tierra santa.
Un vasto territorio donde confluyen todas las religiones, donde se entrelazan sin intentar imponerse a sus pares y, por el contrario, ven necesaria su existencia en comunión, la ven como parte de un plan superior.
Cada fiel vive su fe y acepta que los demás hagan lo propio, pues entre todos se complementan e iluminan:

Todos somos parte de Dios
Todo lo que sabemos, lo sabe Dios
Todo lo que podemos, lo puede Dios
Todo lo que deseamos, lo desea Dios
En todo lugar donde estamos, está Dios

Porque todo lo que Dios sabe, puede y desea,
es la suma de lo que todos juntos sabemos, podemos y deseamos.
Nos necesitamos unos a otros para cumplir la voluntad divina.
Dios se manifiesta en parte por medio de la consciencia de cada quien.

Así como nuestros cuerpos son parte del universo, nuestras almas son parte de Dios. Toda nuestra motivación está interrelacionada con nuestro entorno, con quienes amamos, con quienes nos aman. No podemos escapar ni rehuir. Hagamos bien o mal, lo hacemos como parte de un todo.
Cada quien cumple su rol, aún sin saberlo, y nadie está por encima de los demás, aún queriéndolo, incluso si debe asumir responsabilidades más decisivas.

Sólo hay que evitar el pecado y, más aún, la posibilidad de pecado, las tentaciones que conducen a él. Más que combatir a los corruptos y abusadores, se debe evitar de forma metódica y constante que tengan poder para hacer daño o que tan siquiera se corrompan.
Por eso es la nación donde menos poder discrecional tienen las guías: El poder se ejerce a través de un consejo sacro conformado según lo dispone Dios a través de sus fieles, quienes votan a consciencia, votan de manera consistente, secreta, buscando que surjan consensos con el tiempo.

En la votación no sólo se elige la representación de cada fiel sino que se da poder a las diferentes religiones en el consejo sacro y se define quién será la máxima autoridad de cada cual y quién su sucesora.

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A07-Nativos m10 Partidos políticos Viaje

Disposición trascendental

[Microrrelato (413p.) de la Parte III de El viaje]
-De cómo se dan los cambios políticos entre nativos

La noticia corrió con rapidez atrayendo la mirada, y las palabras, de partidos y activistas de todas las tendencias políticas: Uno de los tantos feudos aún tradicionalistas planeaba cambiar su sistema de asignación de votos en la generación actual.

Es algo común, cada cierto tiempo se da una oleada de cambios, ya sea hacia sistemas más liberales o más conservadores.
Todos los feudos son parte de estructuras superiores en las que se integran en igualdad de condiciones, sin importar el tamaño de su población, de su territorio, de su riqueza, ni de ningún factor más allá del derecho natural de existir como unidad.
Por ello cuando se realiza una votación para tomar decisiones en una entidad superior cada señoría, guiada por la tradición local, fija el sentido de su(s) voto(s) por medio del mecanismo vigente: ya sea por derecho señorial o por voto plutocrático o de las cabezas de familia o aviacrático o universal o incluso por simple azar. Lo más usual es que se asigne por medio de alguna votación secreta cuyos mecanismo no se pueda cambiar a corto plazo, así se evita la coacción de alguna fuerza superior.

La gran mayoría de los partidos políticos se definen según el tipo de designación de voto que promueven, es lo que llega más a la fibra sensible de los nativos. Hasta ese momento aquel feudo había sido de los más conservadores pues la señoría podía disponer del voto de manera discrecional, sólo las más magnánimas consultaban a unas pocas personas más.
Fue una sorpresa cuando las tres familias principales de aquel lugar resolvieron, por unanimidad, que se debía cambiar el susodicho mecanismo para darle vida a sus territorios pero aún debían decidir de qué tipo debía ser: si darían la palabra a sus súbditos o no, si se deseaba atraer inversionistas o académicos o ludópatas o religiosos… Tenían que definir cuál tendencia política seguirían por las próximas generaciones.

El comunicado inicial sólo señaló que se haría una ronda de votaciones tendientes a alcanzar un consenso. En ella participarían 23 miembros de la casa principal y 19 de cada una de las dos de respaldo (pues de éstas no se incluirían a los mayores, a los que podrían querer tomar el poder en el próximo decenio). Se estableció que el voto sería secreto para evitar cualquier tipo de coacción.
Todo ello con el fin de garantizar que la decisión fuese respaldada y continuada por todos los posibles herederos en las principales líneas sucesorias.

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A06-Mercaderes m10 Partidos políticos Viaje

La recaudación de fondos

[Microrrelato (451p.) de la Parte II de El viaje]
-De cómo se formó un partido político entre mercaderes

Por casualidad me enteré de una nueva agrupación política que salió a bolsa.
Hace pocos meses una de las personas más acaudaladas de una pequeña ciudad decidió que quería que su visión trascendiera. Hay quienes dicen que fue por un problema familiar, tal vez con sus hijos, ya que empezó a invertir en la ciudad mucho más que antes, mucho más allá de pequeñas obras benéficas. Empezó a invertir como si no tuviera a quién dejar toda su fortuna.
Poco a poco se hizo de gran fama, parecía no tener objetivos políticos, parecía sólo querer mejorar su ciudad de una forma muy particular. Nunca estaba de acuerdo con las formaciones políticas locales, nunca invertía en sus proyectos.

En esa nación las agrupaciones políticas, o fundaciones, recolectan y acumulan dinero para sus proyectos. Crean un  fondo de inversión para cada uno y los contribuyentes eligen cuál proyecto desean financiar, llegando a la dirigencia quienes aportan mayor capital.
Si bien la mayor parte de los recursos están asignados a proyectos específicos, hay una porción nada despreciable que queda a la discreción del gobierno proveniente de aquellos ciudadanos que no tienen interés en los asuntos públicos pero que, para disfrutar de los servicios del estado, están obligados a contribuir con un monto mínimo al fondo general del gobierno de turno.

Pero en esa pequeña ciudad había muy pocas opciones políticas, los proyectos giraban en torno a intereses de la provincia. Por eso había preferido invertir directamente, por eso poco después se había aliado a algunos políticos conservadores para recaudar fondos y así cosechar la fama que había sembrado, la buena imagen que disfrutaba.
Los conservadores veían su accionar con buenos ojos porque no esperaba nada del fondo general de la provincia

El uso de ese fondo general define la tendencia política entre mercaderes:
Los conservadores abogan por un estado pequeño y lo menos burocrático posible, sin competencias para tomar decisiones discrecionales, a menos que se declare una emergencia. Los más radicales abogan por que el fondo general se reparta de manera proporcional entre los proyectos existentes, incluyendo el presupuesto nacional.
Del otro lado están los más reformistas, quienes gustan de crear incentivos y financiar proyectos innovadores para lo que necesitan funcionarios especializados a cargo y otros más que los supervisen y controlen. Los más radicales incluso buscan crear y financiar centros de investigación y desarrollo en áreas que consideran necesarias o estratégicas.

Muchos se sorprendieron cuando ella creó su propia fundación, tal vez lo hizo para aminorar los conflictos y aprensiones de sus primeros colaboradores, pues tenían ideas contrapuestas. Presentó su organización como moderada pero era radicalmente reformista.
La principal propuesta era sentar las bases para convertir a su ciudad en un polo tecnológico.

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A09-Dictadores m07 Sentido cívico Viaje

Pactar para trascender

[Microrrelato (463p.) de la Parte II de El viaje]
-Del mayor acto de sacrificio cívico de un dictador

Visitamos una apartada ciudad.
Nos alojamos en un gran hotel donde nos recibieron muy bien. Mi familia siempre ha sido muy cercana a muchos de los socios-propietarios.
A la segunda semana nos invitaron a una cena informal con varios de los socios. Si bien parecía una cena cualquiera, poco a poco me di cuenta que era una reunión dictatorial, una de esas reuniones estratégicas que acostumbran hacer los líderes en aquellas naciones para aglutinar esfuerzos y ajustar la mira.

El principal tema a tratar fue la ratificación del pacto principal en el que se basaba la dirección general. Desde la cabecera de la mesa central se oía la voz clara y serena de quien se sabe al mando, intocable. Pero sus palabras eran conciliadoras, deseaba dejar un legado trascendental, un plan de acción que fuese seguido durante una generación entera, que marcase una época.
Es la voz de quien entiende que no puede extender su periodo de mando pero también que está en su mano dirigir la acción y que con algo de presión puede crear los fundamentos de futuros proyectos. De quien entiende que puede crear, con sólo sacrificar su poder actual, una estructura tan sólida que sea difícil de dejar a un lado.

La dirección de la empresa se rota entre dichos socios siempre siguiendo el mismo procedimiento: Plantean objetivos, los priorizan, fijan plazos, los postulados hacen propuestas y son evaluados.
Quien queda electo tiene poder absoluto, según la tradición, pero por lo general hay acuerdos que limitan su accionar. Es necesario para cumplir los lapsos establecidos, para que haya prosperidad, para mantener un ambiente de civilidad y poder garantizar condiciones mínimas a futuro que alienten la inversión, la entrada de nuevos socios y clientes.
En las empresas que han perdurado, de casi toda rama o sector, suelen haber pactos profundos y estructurales. Mientras más fuertes sean los acuerdos alcanzados por un dictador antes de llegar al poder más duradero podría ser su mandato, los involucrados tendrían más confianza en conceder un periodo más largo de mando. Pero ello también puede ser visto como una señal de debilidad, tal vez de indecisión, por lo que no se debe tomar a la ligera.

A pesar del tono amable que impuso desde su sitial, durante toda la cena se sintió una suave tensión, casi maternal, casi sacra. Nadie interrumpía, ni con el más mínimo gesto. Recuerdo a la perfección el silencio general, más por respeto que por miedo, más por su visión de futuro que por su deseo de permanecer en él, ya no le quedaba demasiado tiempo.
En los últimos años este hotel había sido dirigido por una anciana enérgica y obstinada con los suyos pero paciente y tierna con todos los demás.
Nosotros estábamos en la tenue frontera entre ambos grupos.

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A09-Dictadores m05 Cohesión social Viaje

La gran guía estratégica

[Microrrelato (383p.) de la Parte II de El viaje]
-De cómo mantener la cohesión para alcanzar un objetivo común-

Estaba a punto de empezar la siempre esperada reunión del dictador con sus consejeros.
Era una reunión pública y notoria, de esas que pueden ser presenciadas por quien lo desee y repercute en las tertulias del populacho por días.

Cada semana el mandamás se reúne con su círculo cercano y algunos cientos de seguidores en los más diversos lugares de la nación, en lugares, por ejemplo, donde se vaya a iniciar un nuevo gran proyecto (ideado por el dictador y alabado por su séquito).
La mayoría de las reuniones es sobre proyectos, propuestas y mecanismos pero nunca faltan las amenazas y los juicios sumarios: En algún momento el dictador hace un pequeño paréntesis, brinda una breve exposición de motivos, ya sea un caso conocido o no, y dicta su sentencia dejando claro el principio supremo que se debe seguir por el bien de la nación.

En los preparativos del evento se podía sentir la tensión, el deseo de que todo saliera a la perfección. Era la primera vez que recibían a ese dictador y nunca se sabe qué extravagancia no cubierta puede desatar la ira de un mandamás.
Todos los dictadores, de todos los niveles y ámbitos, hacen este tipo de reuniones por mero instinto. Permiten simplificar procesos y disminuir burocracia, permite transmitir el mensaje directo a cada persona involucrada (los objetivos por alcanzar, el plan a seguir…), dejando en claro el deseo de que cada quien ponga su mayor empeño en lograr la meta en común, e incluso abre la posibilidad contralora entre pares y aumenta la competencia: Quien consiga los objetivos obtendrá la recompensa sin importar demasiado los rangos o el historial.

Al llegar a la tarima, el dictador se veía confiado y decidido, como quien sabe lo que debe hacer y cómo hacerlo. Se siente como pez en el agua: Dirige el espectáculo con maestría, caracteriza problemas, plantea posibles soluciones y argumenta cuál prefiere, da la palabra a los expertos, a algún dirigente, a los afectados y al público en general, cuenta anécdotas y chistes para invitar a la reflexión y, finalmente, hace un compendio y revela su decisión, absoluta y definitiva.
Durante todo ese proceso deja ciertas incógnitas abiertas de forma sutil pero desafiante, como si fuera parte de su plan maestro. Son incógnitas que nadie debe intentar despejar.

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A07-Nativos m02 Cambios de gobierno Viaje

Acuerdos calificados (#045)

[Microrrelato (347p.) de la Parte II de El viaje]
-De los cambios fundamentales entre nativos, incluyendo al soberano-

De repente la tensión política se incrementó.
Se empezó a discutir sobre cambiar al emperador, algo muy poco común.
El cargo es vitalicio y hereditario, al menos que dos tercios de los feudos decida algo distinto, desde declarar incapacidad del emperador, removiéndolo del cargo, hasta ampliar o restringir lo que se considera familia real, cambiando la línea sucesoria.

La mayoría de las señorías estaban de acuerdo pero no alcanzaban los dos tercios. A mí me pareció exagerado exigir tan abrumadora mayoría, y así se lo comenté a uno de nuestros anfitriones: Me explicó que en ese caso ven preferible la estabilidad de un mal gobernante que la indecisión de la voluntad de una mayoría simple, mayoría que en cualquier momento se vuelve en contra.
A fin de cuentas el emperador es sólo un funcionario incómodo que da algo de mala imagen internacional. No tiene tanto poder como para ser un problema real.

Dicha discusión se desarrolló en el seno de un congreso anual que reúne a las señorías de todos los feudos.
Por lo general en dicho congreso sólo se plantean asuntos técnicos, problemas comunes, y se coordinan posibles soluciones entre feudos específicos (si un acuerdo involucra a dos tercios o más, pasa a ser ley imperial).
Pero el congreso de ese año había sido retrasado en un intento por reunir la susodicha mayoría calificada y poder producir cambios en la jefatura imperial.

El papel de emperador es cada vez más simbólico pero quien lo ejercía en ese momento quería devolverle al cargo sus supuestas glorias de antaño y para ello necesitaba deshacerse de docenas, o quizá cientos, de tratados firmados entre las señorías durante siglos.
Cabe destacar que ni siquiera en sus mejores tiempos el emperador tuvo poder ejecutivo, nunca tuvo ejército a su disposición, por ejmplo, sólo comandaba las tropas que las señorías cedían (por un tiempo predeterminado).

Por ello el plan del emperador parecía ser a largo plazo e involucrar a varios de los familiares de la línea sucesoria: Necesitaba cambiar las tradiciones, la idiosincrasia de la nación.
Por ello las señorías concertaron la forma de agregar sucesores menos ambiciosos, tal vez con rencores personales.

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*Nota: Éste es el segundo escrito sobre los nativos, perteneciente a la Parte II del viaje, que desde hace mucho dejé iniciado.
En los siguientes escritos continuaré recapitulando lo que he dejado más tiempo descuidado de la misma sección (aunque aún no he terminado la Parte I). En específico será sobre los prolíficos.

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A01-Déspotas m10 Partidos políticos Viaje

Relación de obediencia (#040)

[Microrrelato (331p.)  de la Parte I de El viaje]
-De la rígida estructura de poder entre déspotas-

El coronel llama a alguien. Le da una orden.
No se oye respuesta, se siente la duda.
El coronel, con ira contenida dice: No me importa cómo lo hagas, sólo hazlo.

Esa escena la presencié una y otra vez durante nuestra estadía.
Ocurría en toda clase de situaciones y horarios. A veces era convocado algún soldado raso, otras quizá un teniente, siendo invariable que la orden dada parecía estar fuera del alcance del subordinado, que éste iba a tener que ir más allá de sus atribuciones para conseguir lo deseado.
Esa escena retrata la estructura de poder entre déspotas, sin consensos, sin alianzas, sin estrategias. Sin relaciones filiales ni partidistas, sólo presente el mando y la sumisión.
Se es enemigo o subordinado. Se es de izquierda o de derecha según a quién se obedezca o a quién se haya traicionado. Querer ser independiente es convertirse en paria, es traicionar al sistema.

Entre déspotas no se permiten opiniones. Ni siquiera existe el ámbito, mucho menos los medios, para expresarla.
Sólo existen órdenes. Lo único que se puede hacer para mostrar desacuerdo es negarse a cumplirlas, pero nadie preguntará por qué y el rebelde deberá huir o aceptar el castigo correspondiente.
Las opiniones parecen intrascendentes. Las políticas públicas, por ejemplo, surgen del capricho (diríase del instinto) del déspota que las pueda hacer cumplir, sin razonamientos, dogmas, objetivos ni excusas.

El susodicho coronel estaba a cargo del fuerte donde residíamos. Era un hombre ya mayor, aguerrido pero campechano, en ocasiones, con tendencia a referir sus vivencias. Pero sólo eso y nada más, no hablaba de política ni emitía opiniones: sólo refería sus historias, sus decisiones, sin especificar motivos ni permitir preguntas.
Según él, las decisiones deben ser tomadas por instinto. Si una orden recibida no aclaraba cómo, cuándo o dónde debía ser ejecutada, dejaba que actuara su intuición: Sin pensarlo mucho, decía.
Al único planteamiento que nos respondió fue:
-Si cada quien sólo ejecuta órdenes de un superior ¿Quién ordena al presidente?
-Sus circunstancias -fue todo lo que dijo, ensimismado.

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*Nota: Éste es el tercer y último escrito del Capítulo 09. Tal vez sea momento de contar un poco sobre una nueva nación, sobre la segunda nación de monarcas que visitamos.

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A07-Nativos m01 Principios básicos Viaje

Permanencia autóctona (#037)

[Relato (431 p.) de la Parte II de El viaje]
-De la importancia del linaje y la procedencia para definir un mando claro-

Al llegar lo primero que noté fue el gran orgullo que tienen por sus raíces, por sus tierras.
Los nativos son los dueños de todo, por derecho propio, así como los ancianos son los jefes de sus familias. En ocasiones lo justifican diciendo que es por la experiencia ganada, por todo lo que saben sobre cada generación del linaje, de la comunidad. Pero va más allá, más a lo interno. Es una creencia espiritual.

La séptima nación a la que llegamos es la más dispersa de todas, la más atomizada, es como un archipiélago sin mar. Cada comunidad es autónoma por obligación, no tiene otra opción, la naturaleza del territorio se impone.
Lo recuerdo bien porque los viajes entre las pocas comunidades, o feudos, que visitamos eran cada vez más difíciles a pesar de las buenas intenciones de las familias que nos acogieron.

En uno de los feudos nos recibió una joven de mirada fija y sonrisa confiada. Era obvio que ella no mandaba en su familia pero sí entre los adolescentes de la casa. Fue fácil deducir que en algún momento heredaría el título señorial.
La confirmación me llegó cuando tuvo que dejar de guiarnos por sus (futuras) tierras para reunirse con los mayores.
Es costumbre que el jefe de familia (el más anciano) busque asesoría en los siete ancianos que podrían sucederle, para que sus decisiones se mantengan en el tiempo, y que se le sumen los tres naturales mayores de la siguiente generación (que ya estén en la adultez madura) si es necesario ejecutar alguna tarea urgente. Además, si convocan al mayor de los adolescentes, es por qué se requiere de un peón con autoridad, o tal vez de quien organice a la muchachada.

Así mismo es común que el representante de la familia más antigua de una comunidad (su Señoría), se reúna con los jefes de las otras dos familias que le siguen y conformen una troika para tomar las decisiones trascendentales. Muchas veces no ha sido así, todas han terminado con baños de sangre, con la aniquilación de linajes enteros.
Entre los feudos, por otra parte, se hizo un gran pacto en la antigüedad que supuso la formación del imperio actual. Trece comunidades nativas (consideradas las primigenias) escogieron un emperador, no para que hiciera su voluntad sino para que resolviera los conflictos que surgieran entre dichos feudos.

En los primeros tiempos el emperador ejercía sin reparo, pero en la medida que se firmaron más tratados entre las señorías, menos espacio ha habido para su autoritarismo, pasando a ser una figura simbólica, reflejo de la unidad imperial.

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*Nota: Ésta es la decimotercera nación que visitamos, y ya que terminé escribiendo sobre autoridades máximas, en el próximo escrito volveré con los monarcas.