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A04-Religiosos m12 Gestiones cotidianas Viaje

Supervisión confesional

[Microficción (407p.) de la Parte II de El viaje]
-De cómo se elige a quienes deben encargarse de los asuntos cotidianos-

En esta nación el principal rol de la clase clerical es el militar.
No suelen hacer celebraciones religiosas. No buscan convencer, sólo imponen La Verdad, imponen mínimos rituales para hacerse presente en todo, en cada saludo, en cada comida, en el amanecer y en el anochecer, en toda decisión a tomar, en cada opción a considerar.

Ante la inminencia del semicónclave una de las guías provinciales fue especialmente rigurosa en su accionar. Dejando claro (al menos a mí) qué tanto poder se puede ejercer sobre los fieles desde dicha posición:
La regente tiene total prerrogativa para renovar los cargos seculares en cualquier rango, en cualquier ámbito.
En este caso fue supervisando distintas dependencias, desde los principados más grandes hasta los más insignificantes servicios autónomos. Fue recopilando información, no tanto sobre la calidad del gobierno o de la administración o del servicio dado, sino sobre los funcionarios a cargo.
Todo el mundo sabía que la regente se entrevistaba con las guías de cada fiel que le produjera el menor atisbo de duda y que de esas entrevistas conseguía reportes detallados basados en la información confesional de los implicados, no sólo por las confesiones dadas por ellos mismos sino también por las de sus seres queridos y colaboradores más cercanos, cualquiera que pudiera develar secretos y debilidades que comprometieran el funcionamiento de la provincia.

Desde entonces he verificado múltiples veces que ese mismo proceso ocurre en todas las naciones de religiosos aunque en la mayoría de los casos de forma mucho menos evidente.
Es común que una autoridad eclesiástica haga sugerencias sobre el nombramiento de funcionarios sin necesidad de currículos ni entrevistas ni pruebas de actitud pues tienen toda la información imaginable en sus informes.
Esas sugerencias suelen ser obedecidas por miedo a represalias, no necesariamente directas ni inmediatas pero sí devastadoras. De todas formas, por lo general, los funcionarios disfrutan de un alto grado de autonomía, aunque siempre con supervisión cercana.

Pero aquí se va un poco más allá, tales sugerencias son órdenes, son parte de la legalidad, del sistema: La mayor obligación del clero es guiar a su rebaño, por cualquier medio. Por eso la regente no logró permanecer en el cargo, su mandato fue demasiado blando en sus primeros años.

En esta nación es donde más intervienen las guías en asuntos seculares, es donde hay más control central.
Aquí se debe estar en línea con las reivindicaciones del momento.
Se busca la perfección divina

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A08-Parleros m04 Sistema judicial Viaje

Selección de magistrados (#070)

[Microficción (373p.) de la Parte II de El viaje]
-Del sistema judicial entre parleros, de quiénes dictan las sentencias-

Los cabildos también se encargan de impartir justicia.
Cada cual designa una junta permanente de jurisconsultos para conocer los casos y dictar una sentencia inicial. Si la misma no es unánime, el pleno del cabildo asume el caso y la sentencia se determina según la representis, según la proporción de votos que considere culpable al acusado:
Si llega a cinco sextos será la pena máxima, y la mínima si es de la mitad de los votos. Si hay criterios diferentes entre el cabildo y la junta de justicia el caso pasa a la corte suprema de la nación.

Cualquier sentencia puede ser modificada por dicha corte, excepto la máxima, al menos en teoría (nunca ninguna decisión del cabildo ha alcanzado un acuerdo de cinco sextos)
La sentencia también puede ser revisada si los agraviados consideran que va en contra de los principios promovidos por el propio cabildo, en cuyo caso ha de prevalecer lo dispuesto en la mayoría de los cabildos correlacionados.

La corte suprema está conformada por siete miembros. Cada magistrado es electo en el parlamento nacional, por al menos dos tercios de los votos representados y dos tercios del total de delegados.
El periodo de mandato de sus miembros es indeterminado, pueden ser removidos en cualquier momento si en la asamblea se alcanza un acuerdo mayor a aquel con el que fue electo, tanto en términos absolutos como en relativos y tanto en votos representados como en número de delegados.

Para evitar grandes conflictos y largos debates, los magistrados son electos en el parlamento en una votación conciliativa, o de apoyos múltiples.
Cada delegado debe votar al menos por tres de los candidatos propuestos por las minorías base (dos candidatos cada una para un total de seis) de entre una lista de 19 preseleccionados.
La preselección también se hace con votaciones conciliativas: Cuando faltan en la lista tres nombres, o más, cada minoría sencilla postula tres jurisconsultos (dando 30 en total) y cada delegado vota por mínimo cinco de ellos. Quedando preseleccionados sólo tres por vez.

Los magistrados eligen entre ellos cada año al presidente de la corte.
Dicho presidente funge como representante del estado en actos protocolarios y en las relaciones externas:
Una nación son sus leyes.

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*Nota: Este escrito es la continuación de Iniciativas estudiantiles, cuarto de la primera nación de parleros que visitamos.

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Un encuentro UnE-t3

Una preocupación soberbia

– Microrrelato (197 p.) parte de Un Encuentro –

Su alma reconstruyó toda la escena: el arrollamiento, la sangre en el pavimento, la acusación, el acoso, la tensión creciente, tendiente al linchamiento, por la que tuvo que intervenir. También revivió su propia actuación y resintió el esfuerzo, le hubiese gustado descansar pero no era de sí mantener la quietud en tales situaciones.

Decide acercarse a quien manejaba, en quien recaerá la posible acusación de homicidio involuntario. Se acerca poco a poco, ve cómo su comportamiento compulsivo, casi catatónico, vuelve a la normalidad mientras mira en la dirección del cuerpo yacente.
Ve cómo surge una sonrisa en su rostro. Una sonrisa particular que cree haber visto antes. No sabe por qué, pero tiene la certeza que algo conmueve a esa alma errante, que algo le hace recordar, añorar, un tiempo pasado en un lugar lejano.

Lejos de apaciguarle, esa sonrisa le inquieta. Se acerca más y hace que se siente en un asiento trasero del carro.
Será mejor evitar que siga viéndole, se dice, Ya la policía llegó, ya sólo queda que se deje llevar sin que muestre tal plenitud por el mal hecho.

«De lo contrario será imposible evitar que se convierta en mí chivo expiatorio.»

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Este microrrelato es el último de tres del Ángulo segundo: Soberbio; del hiperrelato Un encuentro, lee aquí la recopilación.

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A04-Religiosos m04 Sistema judicial Viaje

Acuerdos entre confidentes

[Microrrelato (297 p.) parte de El viaje]
– De la creencia en un poder superior en la resolución de conflictos –

El apostolado con menos aprendices es el tribunalicio, el encargado de dictar sentencia definitiva sobre cualquier conflicto, en pro del bien común.
Las sibilas encargadas de ello, mentadas conciliatum, sólo actúan cuando son convocadas por otra sibila, por lo que lo hacen poco, pero sus decisiones no tienen apelación posible, su poder es absoluto en dichos episodios (por lo que mi familia intenta mantener buenas relaciones con la mayoría de ellas).

Por lo general las disputas entre creyentes se resuelven por un acuerdo entre sus sibilas. Nadie sabe cuáles son los mecanismos internos. Los fieles dirían que Dios ilumina a sus enviadas para que coincidan en todo lo necesario pero yo diría, por el secretismo y la rapidez en las decisiones, que debe haber rangos o niveles de autoridad, tal vez regidos por el número de seguidores de cada cual o los años de servicio.

Lo que más ayuda a evitar confictos es la amenaza creíble (para la mayoría) de un poder superior.
El mayor pecado es faltar a Dios, o a sus representantes, ocultarles una verdad. Si Dios quiere algo oculto, nadie lo debe develar; Si quiere algo develado, nadie lo debe ocultar.
Cada fiel debe confesar sus culpas con regularidad, por baladís que sean (ante su sibila o la aprendiz que ésta le asigne), lo que hace que esclarecer conflictos suela ser simple.
Si el pecado es capital y el pecador tarda en confesarlo, se vuelve merecedor de una sanción, a ser fijada por su guía.

Cada sibila tiene sus propios dogmas, aunque suelen coincidir en lo fundamental en ocasiones surgen grandes divergencias
Allí es cuando más poder puede llegar a tener una conciliatum, al tener la potestad de cambiar los dogmas particulares e imponer uno general en pro del bien común, o no.

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*Este escrito es la continuación de Confirmación crucial (del Capítulo 05)

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A04-Religiosos m06 Leyenda o historia Viaje

Advenimiento mesiánico

[Microrrelato (247p.) parte de El viaje]
– Del mito que narra la separación de dos naciones creyentes –

La nación se consolidó gracias a Dios. A Dios en carne y hueso, fruto de un vientre humano.
Narran las escrituras que antes sólo había falsedad, impostoras e imposturas. Fue una era sombría, sin certezas, sin esperanzas.

La mayoría de las almas estaban perdidas. No sabían en qué creer, ni por qué. No sabían diferenciar el bien del mal.
Hasta que Dios encarnó en una pequeña niña de apariencia débil y mirada calma. Las profecías hablaban de su advenimiento, fue fácil reconocerla. Era capaz de guiar sin necesidad de trucos ni de supuesto poder sutil.
Nadie la guio, nadie se atrevió, pero muchos la siguieron. Al crecer fue aclamada por miles pero no fue aceptada por las guías más poderosas. No la consagraron como Sibila, desatándose una rebelión pacífica. Fue la última en merecerlo.

En su lugar la acusaron de herejía, de querer desestabilizar la nación: Proponía cambiar el sistema, proponía que se unificaran los dogmas de la nación en una sola religión, con una sola líder.
Ante la inminencia de su muerte (sacrificio necesario) nombró a sus doce aprendices más cercanas como apóstoles y las envió a cada región de la nación a difundir y consolidar su visión. 

Así lo hicieron todas menos una: En la región capital la apóstol designada negó lo aprendido y entregó a su guía por treinta anillos dorados que nunca llegaría a usar.
Traición triste pero necesaria, pues consolidó la separación, surgiendo dos naciones con dos sistemas políticos distintos y excluyentes.

Caso curioso: La nación que se separó fue la más grande, y sin mayor violencia: Dios lo puede todo, dirían.

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*Nota: Ésta fue la décima nación que visitamos.

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A05-Monarcas m02 Cambios de gobierno Viaje

Traspaso de coronas

[Microrrelato (337 p.) parte de El viaje]
– De la importancia que se le da a los nietos entre monarcas

Ser rey en sí mismo no es demasiado pretendido: son muchas más las obligaciones, con respecto a ser duque, que los beneficios que trae consigo. Los duques dirigen la política económica y social de sus ducados, dejándole la jefatura de estado al rey.
Por eso los seis duques del reino no disputan el trono al séptimo, aunque siempre estén dispuestos a ocuparlo: Nunca dejará de ser un honor representar al reino, dicen.

Al morir el rey, sólo puede heredar el trono aquel vástago que tenga el hijo(a) mayor, es decir, se sigue la línea sucesoria que lleva al nieto(a) mayor del rey. Si el rey no tuvo nietos en vida asumirá el duque que tenga el hijo(a) con más descendientes, sin importar sus edades.
Igual pasa con el ducado con respecto a los marqueses. Cada ducado tiene 17 marquesados y 53 condados (los marquesados son condados fronterizos, por ello se les da mayor relevancia).

Por su parte, si un marqués o un conde no tiene nieto(a) en vida, la corona pasa al hermano(a) que más nietos tenga. Si ninguno tiene (lo cual ha ocurrido en un condado, a lo sumo, por generación), queda en manos del duque la designación, a menos que el rey decida que es un asunto primordial para la unidad del reino, y actúe en consecuencia. En todo caso dicha designación ha de recaer sobre un pariente con, al menos, tres nietos.

Igual pasa en la vida privada:
Los bienes de fortuna, cuantiosos o escasos, son heredados por el descendiente que haya dado el nieto(a) mayor. Si no hay nietos, las leyes y tradiciones en cada ramo establece los pasos a seguir. Pudiendo la monarquía gubernamental intervenir si avizora algún conflicto que comprometa al reino.

Un monarca puede abdicar de sus deberes, siempre en favor de quien cumpla con el susodicho principio, y con la venía del rey, o del consejo real de ser necesario.
Lo primordial siempre es mantener la estabilidad del reino. Todos los caminos siempre conducen al rey, a la (plaza de la) concordia.

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*Este escrito es la continuación de Arribo como monocéfalo (del Cap. 07)

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A01-Déspotas m08 Sistema federal Viaje

Como quiera en su reducto

[Relato (347p.) parte de El viaje]
De algunos principios de la nación despótica más grnade –

Tienen la noción de que sus connacionales son rebeldes por naturaleza, que sólo contradicen la voluntad del más fuerte por instinto, casi por entretenimiento, como un mero pasatiempo.
Es natural que siempre haya alguna rebelión, dicen despreocupados, Si aplastas una surge otra de inmediato, como un cuero seco cuando lo pisas por un lado y se levanta por el otro.

Solución: Si no se puede controlar todo el territorio como conjunto, hay que hacerlo por pedazos.
Así, quien se hace llamar presidente deja que déspotas locales se hagan del control informal de pequeñas parcelas y nombra protectores en cada región para que le informe cuándo alguno intente expandirse más de lo debido.

Sólo en ocasiones hace demostraciones de poder en contra de quien considere más peligroso, cuidándose de no gastar demasiadas fuerzas en ello. Por lo general deja que cada quien actúe como quiera en su reducto… que defienda su posición de quienes se sublevasen, que divida su territorio en parcelas más pequeñas, como es tradición, haciendo demostraciones de fuerza ocasionales contra quienes considera más peligrosos pero dejando a cada quien que actúe como quiera en su reducto…

Así pasa en cada nivel, con cada individuo, residencia, vecindario, distrito o provincia, cada cual gana su posición, define su territorio según su fuerza y, sobre todo, según su crueldad. Es la ley de la selva, no sólo el deseo de imponerse por la fuerza bruta a todos cuantos pueda sino, más aún, el deseo de que nadie en particular mande por debajo suyo, que no haya paz.

Esta libertad aglomeró una gran variedad de gobiernos locales, cada cual con sus propias políticas económicas y sociales, con fortalezas y debilidades, haciendo que siempre haya algún polo de desarrollo, que siempre haya alguna región lista para prosperar ante un cambio brusco del entorno, de la situación geopolítica internacional.
Después de que se hace manifiesta esas fortalezas prexistentes, el déspota-presidente la toma a la fuerza antes de que se desarrolle demasiado y quiera la independencia. La toma y saquea sus riquezas en nombre del bien mayor, en nombre de la patria.

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Nota: Ésta fue la novena nación a la llegamos, tercera con tintes despóticos.

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A03-Tiranos m03 Crianza y educación Viaje

Consenso para adoctrinar

[Relato (353 p.) parte de El viaje]
– De cómo se amolda el pensar en una tiranía –

El tirano lo es todo, incluso el principal pedagogo de la nación (lo noté desde que llegamos).
Procura enseñar por los medios más avanzados y directos lo que se debe pensar y sentir. Es usual la censura masiva: Por el bien de los niños, niñas y adolescentes, reza la consigna.

En ocasiones usa la fuerza bruta pero sólo como terapia, sólo para que sus vasallos aprendan a comportarse. No es tan común como entre los déspotas pues tiene una mayor capacidad retórica, de manipulación, para ajustar cada situación en su favor. 
Un buen tirano sabe crear excusas y relatos propagandísticos para que sus seguidores lo puedan defender e incluso sean capaces de contraatacar a sus enemigos. Es usual que se base en falsos positivos, sobre todo cuando quiere hacer una demostración de fuerza.

Pensándolo bien, de las prioridades educativas de un tirano se puede entrever sus planes y esperanzas. Desde la reeducación (tortura) de los rebeldes, de gran importancia cuando el tirano está estabilizando su poder, hasta el adoctrinamiento de los infantes a la más tierna edad, por ser fundamental para producir la sociedad ideal que le siga por convencimiento propio.

Las lecciones se basan en el odio y la revancha, en hallar culpables. Siempre existe un enemigo aparente al acecho, contra quien hay que permanecer unidos, en respaldo del líder y protector. Lo cual concuerda con esa desconfianza innata que les caracteriza.
La educación está estructurada como propaganda. En especial la historia es ajustada a los intereses de quien esté en el poder, siempre basándose en los mismos mitos y leyendas.

Además siguen ciertos lineamientos generales que nadie cambia pues a todos convienen, siendo leyes por convencimiento de la sociedad (como la de treguas).
Destaca lo referente a los planes de estudio. Todos los alumnos deben recibir la misma instrucción, el mismo contenido exacto. Siempre ha habido censores educativos asegurándose de ello. No se permite disenso deductivo ni preguntas incomodas. No se puede dudar de quienes fueron los héroes de la patria y quienes los traidores (o blandos).
La historia ha de ser un dogma de fe, hasta que algún tirano establecido quiera cambiarla.

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*Este relato es la continuación de Basados en la desconfianza (Cap. 03).

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A04-Religiosos m02 Cambios de gobierno Viaje

A cada quien su carga

[Microrrelato (263 p.) parte de El viaje]
– De cómo Dios designa quién guía a su pueblo –

Hay un número indefinido de sibilas, Dios provee según la carga que puede soportar cada cual y la necesidad de cada fiel.
Una sibila, o guía, se consagra como tal ya sea por sucesión, habiendo sido aprendiz de otra y heredando su cetro, o por aclamación al ser seguida por suficientes creyentes y recibir el reconocimiento de otras sibilas (no hay un número fijo de seguidores ni de sibilas para ello, al menos no de forma oficial). Dicho último método es cada vez menos común pero ha tenido un mayor impacto histórico.

Según la importancia del apostolado y servicio que se preste habrá más, o menos, personas necesitadas, surgiendo el número preciso de sibilas para atenderlas (pues «Dios da a cada quien la carga que puede soportar»), aunque también surgen impostoras nacidas del pecado.

Durante nuestra estancia, el mayor foco de atención estaba en la develación de quién sería la sucesora de una de las sibilas más querida (y poderosa) de la comunidad, de una sibila curandera recién fallecida.
La sucesora la estableció la finada en su testamento, que sería leído en una ceremonia por siete sibilas cercanas junto a la conciliatum, guía encargada de la convivencia pacífica, quien funge como moderadora.

A efectos prácticos, ninguna norma obliga a los creyentes a seguir a la nueva guía, lo que sí los fuerza es toda la información que de ellos hereda. Poder sutil, le llaman.
En este caso, son tantas almas en juego, tanta la información confidencial, que su traspaso podría redefinir la estructura de poder misma de gran parte de la nación.

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*Este relato es la continuación de Advenimiento bendecido (Cap. 05)

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A05-Monarcas m01 Principios básicos Viaje

Arribo como monocéfalo

[Relato (315 p.) parte de El viaje]
– De un reino y sus monarquías –

El recibimiento en la nación de los monarcas sí que fue majestuoso. Generación tras generación han perfeccionado la forma cómo capturar la imaginación de propios y extraños, enorgulleciendo a unos e impresionando a otros.
Al llegar nos preguntaron quién estaba a cargo de la familia. Para ellos cada tarea, por banal que sea, debe tener un solo líder único y absoluto.

La capital tiene siete colinas, distinguibles con facilidad desde el centro la ciudad. Cada colina está coronada por un castillo, residencia de la respectiva casa real de cada uno de los siete ducados que conforman el reino.
Cada ducado se extiende desde la capital hasta la periferia de la nación, como el brazo de una espiral.

El centro de la ciudad es un gran espacio descubierto. Lo llaman plaza de la concordia pero en realidad es el lugar histórico de las grandes masacres. Por demás no pertenece a ninguno de los ducados, está bajo administración directa del reino.
Su alteza tiene poder absoluto para gobernar y legislar, o delegar funciones a los duques en sus territorios. Cuando llegamos la Madre Reina tenía más de 30 años en el trono con relativa paz y tranquilidad.

Los monarcas, a  la hora de tomar decisiones de estado, se consideran uno entre iguales, al menos simbólicamente. Se reúne en consejo, en una mesa redonda, junto a once caballeros o ministros. Los seis duques y cinco ministros más, de libre designación.
«¿Libre designación? Cada monarca ha de nombrar cinco vasallos fieles de su propio ducado» pensé en aquel momento. Nada más lejos de la realidad:
Cada monarca hace sus nombramientos según las áreas que considere prioritarias, pero los liderazgos en dichas áreas ya están definidos por siglos de tradición. 

Esas áreas no conocen de fronteras internas, son transversales a todo el reino, son monarquías paralelas a la monarquía gubernamental y, así como en ésta, varias familias conviven y compiten por la supremacía.

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*Ésta fue la séptima nación a la que llegamos.