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A05-Monarcas m12 Gestiones cotidianas Viaje

Las soluciones solariegas

[Microrrelato (343p.) de la Parte III de El viaje]
-De cuando los emprendimientos dependen de la tradición familiar-

Una bonita pareja decidida a hacer una vida juntos.
Los dos pertenecían a importantes familias pero de ámbitos marcadamente diferentes. No hubo conflictos pues ambas tenían varias opciones sucesorias. Lo que sí hubo fue una gran expectación: Estaba por verse cuál familia absorbería al miembro de la otra o si se formaría una nueva rama productiva.

En toda nación de monarcas hay múltiples casas solariegas para cada oficio o profesión que compiten por desarrollar e implementar las mejores soluciones para los problemas estructurales y/o cotidianos. En cada caso hay tradiciones que determinan quién se encarga de dirigir las relaciones internas entre las familias de un mismo sector.
Esas tradiciones varían ligeramente de una nación a otra. Por ejemplo en ésta se dan elecciones, donde sólo votan quienes son sostén de familia, no sólo para determinar la dirigencia, sino para asignar a la persona idónea para cada proyecto. Lo que no varía en absoluto es el aislamiento entre dichos grupos de casas solariegas: Hay grandes barreras para los individuos que quieran cambiar de oficio o profesión, la forma más aceptada es por medio de un contrato matrimonial que potencie sus capacidades en el sector deseado.

Lo ideal (para la sociedad) sería que esta bonita pareja lograra formar una nueva rama combinando los saberes de ambas familias, ello siempre implica un avance general. Pero, de hacerlo, tendrían que ser prolíficos tanto en los negocios como en la descendencia. Es la única manera de que consigan financiamiento de sus familias pues al separarse de éstas pierden sus derechos solariegos, tanto para votar como para recibir herencia.
Lo más común es que una de la partes se una a la familia de la otra, en cuyo caso sólo esa parte perderá sus derechos, será un miembro de segunda clase en su familia adoptiva. Pero ello es un sacrificio mínimo si se tienen convicciones reales.

Sólo el tiempo puede decir qué fue primero: el deseo de cambiar de oficio o el amor de pareja. Sólo el tiempo puede mostrar qué los mantiene unidos, o qué los separa.

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A05-Monarcas m11 Periodos de gobierno Viaje

Una proyección vitalicia

[Microrrelato (433p.) de la Parte III de El viaje]
-De las carreras políticas en una monarquía electiva-

Fuimos a conocer a la personalidad de moda.
No sólo era la cara visible de una de las familias más poderosas de la nación sino que además era la figura política más influyente y respetada entre la población en general, aun siendo relativamente joven.

Una muestra de su influencia estuvo en una elección parlamentaria al otro lado del reino, en un marquesado donde pudo imponer un candidato desconocido a pesar de nunca haber visitado la localidad.
En esa nación hay un parlamento bicameral. Con una cámara alta cuyos miembros son nombrados por el rey entre los duques, marqueses y condes; y con una cámara baja electa por los padres de familia (con al menos un descendiente de más de siete años) de entre los miembros de las casas gubernamentales con esa misma condición.
Allí las votaciones son esporádicas pues los cargos son vitalicios, pudiendo pasar décadas entre dos eventos a menos que haya una destitución por el parlamento o una renuncia, necesaria para competir por otro cargo. Por eso mismo se eligen dos parlamentarios por circunscripción electoral y además es usual, sobre todo en las grandes urbes, que se tiende a elegir entre los candidatos de mayor edad, no para que mantengan la tradición sino para que aumente la frecuencia de las votaciones.

Su carrera política formal comenzó cuando ganó, con facilidad, los primeros comicios en que participó, que se convocaron ante el fallecimiento del conde local. No fue necesario hacer alianzas ni siquiera una gran campaña.
De hecho, ganó en la primera ronda, algo muy inusual. Por lo general, para las elecciones populares tanto de gobernantes como de parlamentarios (de la cámara baja), se realizan varias rondas que suelen demorar meses y en ocasiones años ya que el candidato ganador debe recibir el apoyo de más de la mitad de los votantes registrados.
La circunscripción se puede quedar sin representación en el parlamento o sin un gobierno efectivo hasta que un candidato no alcance el apoyo necesario, repitiéndose una y otra vez las votaciones y saliendo de la lista los candidatos con menos del 5% de los votos totales.
Por lo general surgen alianzas pero el voto no es obligatorio así que deben ser creíbles para motivar a los electores.

Por eso fue tan significativa dicha votación parlamentaria, no sólo porque terminó mucho más rápido de lo esperado y sin grandes pactos, sino porque quien promovía al candidato ganador estaba en el escalafón más bajo de la carrera gubernamental al otro lado del reino.
Se podía prever con facilidad que apenas llegara la oportunidad se convertiría en Duquesa y luego en Reina.

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A05-Monarcas m10 Partidos políticos Viaje

¿Tradición o idoneidad?

[Microrrelato (391p.) de la Parte III de El viaje]
-De las tendencias políticas predominantes entre monarcas-

Apenas llegamos a esa nueva nación tuve la revelación. Me resultó obvio de inmediato cuál era el principal dilema político entre monarcas: Seguir o no a quien la tradición impone.
Ese dilema se hizo patente porque allí hay votaciones populares para elegir diputados a un parlamento. Las votaciones son esporádicas pero la disputa política es permanente, en especial cuando ese parlamento debe elegir alguien que se encargue de asuntos específicos que requieren algún nivel de especialización. Allí es cuando surge una duda pública y notoria: ¿Se debe encargar la persona que dicta la tradición o la persona más preparada?

La tradición es más compatible con la vida íntima, donde cada familia elige como su monarca a quien garantice la mejor ruta sucesoria, y lo elige por unanimidad para evitar la “injerencia fraterna”. No se toma en cuenta la pericia ni las capacidades de los posibles herederos, sólo cuenta el derecho de sucesión y la fiabilidad.
No así cuando se trata de asignar cargos públicos y proyectos, cuando se trata de elegir entre los jefes de familia de varias casas solariegas dedicas a actividades específicas, como la abogacía o la política o la ingeniería por ejemplo, en cuyo caso se puede preferir a la persona más competente para finalizar el trabajo.
Por eso se pueden distinguir dos grupos con tendencias políticas contrapuestas: Conservadores que siempre apoyan al candidato con mayor descendencia, a quien tiene más hijos o el nieto de mayor edad; Liberales que intentan apoyar a aquel más preparado, en el área a considerar bajo las condiciones dadas, lo cual a pesar de parecer más sensato y atractivo ha sido lo menos favorecido a lo largo de la historia: Hay demasiadas opiniones y, a la hora de la verdad, los votos se dispersan.

Por momentos pensé que estos dos grupos eran producto del sistema político, que sólo se daban en esta nación, o en cualquier otra con algún tipo de elección popular de cargos públicos, al haber tanto poder cedido en juego y la respectiva competencia desleal, pero tales posturas van mucho más allá. Son posturas genuinas, presentes en toda clase de persona, incluso entre quienes  no tienen interés alguno por la política.

Fue escalofriante entrever que esa competitividad, que aquí se canaliza por medio de votaciones ocasionales, en otras naciones más tradicionalistas sólo fluye por medios menos civilizados, como magnicidios.

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A05-Monarcas m07 Sentido cívico Viaje

Los símbolos de unidad (#048)

[Microrrelato (373p.) de la Parte II de El viaje]
-De lo que se espera de los jerarcas al ser designados-

Un buen monarca, ante todo, ha de ser símbolo de unidad. Ya sea de un reino o de un gremio o de su familia.
Para tal fin debe ser preparado desde la infancia o incluso desde antes, desde que sus padres planean su nacimiento (el lugar del mismo y la época del año), quiénes le apadrinarán y el nombre que ha de llevar.
Todo ello influye en la creación de ese símbolo de unidad.

Por ejemplo, durante nuestra estancia en la nación virreinal el principal asunto discutido entre los miembros de la monarquía estatal fue la realización de múltiples comicios pendientes, la mayoría de cargos menores, siendo el único destacable el de la cancillería.
Debían decidir cuál era el enfoque ideal para el momento y, con ello, quién sería el nuevo canciller, cuál de las familias correspondientes se desempeñaría mejor.

Hay casas monárquicas dedicadas a ofrecer los diferentes servicios del estado. Así como las gubernamentales y las estatales (o nobles), están las correspondientes a las relaciones exteriores, cuyo cargo principal representa de manera conjunta a los tres virreinatos por periodos de diez años, revisables.
El cargo se va turnando entre los virreinatos. Los nobles de aquel que le toque el turno nominan cinco candidatos y las tres cortes en conjunto eligen al canciller por mayoría consolidada, de dos tercios.
Si no hay acuerdo, el virreinato que hace la nominación puede retirar uno de los candidatos y las otras dos cortes vuelven a votar. Si ningún candidato recibe dos tercios de los votos, sale el candidato menos votado y todos los nobles, de nuevo, votan en conjunto pero en esta ocasión apoyando a dos de los tres candidatos restantes en cada voto.
Queda electo quien reciba más apoyos.

El monarca canciller, al igual que cualquier otro jerarca, debe representar los intereses del conjunto virreinal.
Por sobre todo se evalúa su capacidad de ser símbolo de unidad. Si pierde la confianza de uno solo de los virreinatos deberá dejar el cargo.
Más vale abdicar que (parecer) perder la confianza de las cortes, más vale admitir que no se comparte la visión del conjunto y hacerse a un lado por el bien general hasta que se alineen los intereses compartidos con las habilidades y experticia propia.

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*Nota: Éste escrito es la continuación de Dominio en la distancia, de la segunda nación de monarcas que visitamos. Es el siguiente continuaré con la Parte I, en específico con el sistema de justicia que se dieron las naciones de mercaderes.

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A05-Monarcas m03 Crianza y educación Viaje

De abuelos a nietos

[Microrrelato (279 p.) parte de El viaje]
– De la influencia familiar en la formación inicial de los monarcas –

Antes de encontrarnos con la Reina Madre, nos asesoraron en protocolo y urbanidad. Aproveché para preguntar el tipo de educación que se daba por aquellas tierras:

La mayor parte de la formación entre monarcas se hace en casa.
Hay escuelas encargadas de la instrucción básica, técnica: leer y escribir, sumar y multiplicar; pero la moral, la ética y la filosofía corresponde a la familia, así como el desarrollo de las habilidades relacionadas con la vocación heredada.
En especial los abuelos se encargan de la educación de sus nietos (mientras los padres trabajan).

Es común que un monarca delegue muchas de sus funciones más trabajosas en el vástago que primero le hubiese dado un nieto(a) para así poder dedicarse a la formación de toda la progenie, conservando sólo las labores más significativas y ejemplarizantes.
Entre los abuelos de familias relacionadas se suelen formar consejos educativos habiendo, como siempre entre monarcas, un solo líder a cargo de cada asunto. Desde la gerencia general pedagógica del conjunto de la descendencia, hasta la supervisión de los diferentes tópicos, pasando por un encargado para cada infante en particular.
La línea de mando es clara y concisa.

Al llegar a la adultez se puede cambiar de profesión pero sólo renunciando a la mayor parte de la herencia.
De hecho se promueve el cambio y la generación de nuevos campos por medio del matrimonio entre miembros distintos ramos del saber, en especial cuando hay suficiente descendientes para continuar la tradición de los linajes involucrados.

Como curiosidad cuentan que alguna vez un sacerdote, aspirando a ser santo, insinuó que ya todas las profesiones estaban hechas por Dios, que el ideal era sólo heredarlas y perfeccionarlas. 
Fue excomulgado.

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*Este microrrelato es la continuación de Traspaso de coronas (Cap.07)