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A05-Monarcas m15 Votaciones complejas Viaje

La distribución de votos

[Microrrelato (493p.) de la Parte IV de El viaje]
-De los tecnicismos en las constantes votaciones de unos monarcas.-

Vale empezar aclarando que allí no hay elecciones.
Sólo hay votaciones que distribuyen el poder entre quienes son miembros del parlamento por derecho nobiliario, vitalicio y heredable.

Los circuitos de votación son autónomos y cada uno tiene aproximadamente el mismo tamaño en votantes tanto activos como registrados.
El comité electoral local puede convocar a los interesados cuando lo establece la ley sin necesidad de esperar la actuación de ningún otro órgano. Ya sea: al cumplirse siete años de la última votación; o cuando más del 20% de los participantes locales hayan retirado su apoyo a los representantes; o cuando más del 90% de los demás circuitos hayan votado (si por dos semanas ningún otro ha hecho la convocatoria propia). Con lo que la variación política natural se va dando con lentitud, de manera predecible y discreta.

Cada uno de los votantes está representado en la asamblea.
Cada parlamentario tiene un poder de voto legislativo igual al número de apoyos que recibió en la votación, con lo que el poder de voto total es igual al número de votantes activos menos los votos nulos o en blanco.
Para que un acuerdo o ley sea aprobado debe contar con más de la mitad del poder de voto de la asamblea, con lo que cada decisión es un plebiscito de segundo grado. Todos los parlamentarios tienen derecho a usar los votos que representan pero sólo tienen derecho de palabra en el pleno los tres que más votos obtuvieron en cada circuito.
Los representantes revalidan sus actuaciones cada siete años, pudiendo aumentar o disminuir su poder de voto legislativo. Sus campañas se suelen basar en la postura que comprometen sobre las atribuciones del rey, en torno a ello giran todas las políticas públicas que proponen.

En la antigüedad los súbditos votaban cada once años por cuáles debían ser las atribuciones del monarca gobernante, podían apoyar desde una sola hasta las siete al unísono, dando resultados bastante ilustrativos sobre la voluntad de la población al llegar a haber opciones cuatro o cinco veces más votadas que otras.
Para evitar cambios bruscos en el equilibrio de poder decidieron que dicha votación se haría junto a la de los representantes y con el tiempo se simplificó el voto como unidad (sólo se tiene que escoger a uno de los representantes y estos votan dichas atribuciones) pero las candidaturas presentadas se hicieron más variadas y complejas al darle a cada cual la oportunidad de diferenciar sus posturas con 17 apoyos a repartir entre los siete atributos.

Las atribuciones Reales sólo se pueden ajustar cuando una variación dada se ha ratificado por más de tres años consecutivos. En ocasiones pasan décadas sin que haya modificaciones, a pesar de los cambios de monarca.
La ley que detalla dichos cambios sólo puede ser modificada por una gran mayoría de los votos representados (de cuatro quintos) y su aplicación no puede darse antes de un decenio.

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A05-Monarcas m14 Migración y poblamiento Viaje

Oportunidad tangencial

[Microrrelato (403p.) de la Parte IV de El viaje]
-De uno de los motivos por los que los monarcas migran-

Al llegar a este reino vi de inmediato una gran cantidad de extranjeros haciendo trámites migratorios en una oficina especializada.
No había visto algo así en ninguna de las otras naciones de monarcas. Pensé que podía ser por la época del año, por alguna celebración, pero eso quedó descartado de inmediato: La mayoría estaba buscando quedarse de manera permanente.

Si bien no es el reino más grande sí que es el más próspero, el que tiene mayor movilidad social, pero pronto entendí que su mayor atractivo no es por un simple asunto económico, es algo más social, más sicológico.
Lo logré entrever cuando conocí a un cabildero, o lo más cercano a ese oficio que se puede ver en estas naciones. Se dedicaba a hacer gestiones y negociaciones con cierta maña para ganar la voluntad de los poderosos y acoplar intereses, sobre todo en la asamblea de representantes. Ese era su oficio aunque no era de una familia relacionada a la política.
Había migrado en búsqueda de una oportunidad y se abrió paso en dicho mundo gracias a las continuas votaciones que se realizan allí, votaciones que permiten presionar a los políticos de todos los niveles, que permiten prometer grandeza basada en buenas relaciones y contactos.
Sabía cómo hacer que sus aliados ganaran poder de voto en la Asamblea de Representantes, sabía conseguir los fondos y la información crucial para cualquier campaña.

Tal práctica llamó mi atención pero no me impresionó (al fin y al cabo era política, tal vez se daba en las otras naciones y no me di cuenta), no me impresionó, digo, hasta que me enteré de múltiples casos de individuos haciendo «gestiones» en las instancias de decisión de diversos sectores económicos y sociales, pues en todos los grupos solariegos de este reino hay votaciones frecuentes, donde se pueden mover influencias.
Lo que más me atrajo, y llevó a buscar más casos similares, es que quienes hacen dichas gestiones tienen que demostrar un alto nivel de preparación en el oficio o profesión relacionado, lo cual no es poca cosa si se considera que no pertenecen a familias que afiancen dicha preparación y que allanen el camino para perfeccionarse.

En otras palabras, quedó claro para mí que en esa nación cualquier individuo puede desarrollar una carrera, al menos de forma tangencial, en cualquier área sin necesidad de un linaje. Lo pueden hacer a base de pasión y fortaleza.
Es una tierra de oportunidades.

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A05-Monarcas m09 Impuestos y dinero Viaje

Sólo un ajuste superior (#063)

[Microficción (359p.) de la Parte II de El viaje]
-Del equilibrio necesario entre la política fiscal y la monetaria-

Un nuevo esquema impositivo conjunto entre los virreinatos, un esquema más adaptado a la política monetaria del momento. Ese fue el detonante de una crisis de confianza promovida por un conjunto de nobles del ducado más afectado.

Los duques se encargan de los asuntos económicos, junto a las casas solariegas que elijan. Ha sido así desde la antigüedad, en todas las naciones de monarcas: La máxima absoluta es crear contrapesos de poder, crear entidades tan autónomas que no quieran coligarse con sus pares. Autónomas pero débiles, incapaces de rebelarse al poder central.
En especial el diseño y recaudación de impuestos crea grandes fricciones entre ducados, incluso cuando existen las mejores intenciones y amplios beneficios mutuos.
Justo cómo parecía que ocurría en aquel momento ante los ajustes monetarios que no podían controlar sin unirse.

Las políticas monetarias, por su parte, son un asunto de estado. En todas las naciones de monarcas lo manejan instituciones autónomas denominadas directorios.
Cada directorio está constituido por once miembros vitalicios, lo que garantiza continuidad en las decisiones ante cambios de mandatarios. El único poder del rey (o virrey en este caso) es designar a dichos directores de entre los recomendados por acuerdo de los ducados.
Cabría suponer que los duques suelen dominar la escena, pues sólo requieren llegar a una leve unidad, pero no es así por lo general. Aunque cuando lo logran producen grandes cambios, como la separación de los virreinatos de la antigua metrópoli.

Concertar las políticas monetarias en esta nación en particular es complejo al ser tres estados coligados, cada cual con su propia moneda.
Para ello existe un directorio conjunto donde participan los once miembros de cada virreinato. 31 de ellos votan las decisiones, los otros dos son nombrados presidente primero y segundo, al azar desde en la actualidad. Los presidentes no tienen voto pero se encargan de dirigir los debates, el primero como accionante y el segundo como censor (éste puede vetar decisiones del primero pero después de hacer un veto debe esperar, al menos, tres decisiones para hacer el siguiente).

Cuando el directorio conjunto logra concertar un programa es muy difícil detenerlo. Así lo comprobó el antedicho conjunto de nobles rebeldes.

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A05-Monarcas m06 Leyenda o historia Viaje

Dominio en la distancia (#041)

[Microrrelato (293p.)  de la Parte II de El viaje]
-De cómo y por qué se formaron unos virreinatos en tiempos antiguos

El rey debía tomar una decisión, estaba perdiendo el control de los territorios ocupados por sus antepasados.

Eran unos territorios extensos, con abundantes recursos, pero estaban a un océano de distancia y no tenían medios para aprovechar su potencial a plenitud.
Con todo y eso, al ocuparlos, su reino se convirtió en el predominante de siete que convivían entrelazados. Fue tal su dominio que con el tiempo (y alianzas y guerras) su casa real se impuso a sus pares, degradando a los demás reinos en ducados y uniéndolos bajo un solo mando.

Mientras tanto, en la medida que fue creciendo la población de los territorios ocupados, aumentaron los conflictos básicos, la necesidad de tomar decisiones inmediatas, urgentes. Los nativos adquirieron poco a poco, de manera natural, la autonomía para solucionar sus problemas sin esperar (ni implorar) a que un poder lejano decidiera.
El consejero más apreciado por el rey insistía en la necesidad de que la monarquía en pleno se estableciera en esos territorios que, si bien lejanos, eran mucho más provechosos; o tal vez que dividiera el territorio en tres y designara gobernantes de la casa real.
El consejero, conociendo la soberbia de su amo, le decía que si nombraba como reyes a esos hipotéticos gobernantes, él sería emperador.

Pero el rey no se decidió a tanto, pasaron los años y lo más que hizo fue formar tres virreinatos, grandes como para defenderse de terceros pero timoratos como para no rebelarse. Nombró a los virreyes y creó títulos nobiliarios locales con la esperanza de que ello hiciera sentir a sus habitantes parte del reino.
Funcionó por momentos, mientras hubo prosperidad. Ante una subida en impuestos los virreinatos exigieron más poder: o más autonomía o una representación en el consejo, en la mesa redonda.
El rey, desde la distancia, tuvo que crear tres cortes de nobles, una para cada cual, con la potestad de legislar y controlar a los virreyes nombrados por él.

Nunca imaginó que décadas después la mayor parte de su casa real viviría en esos virreinatos y que en el seno de su reino se desataría una guerra sucesoria.

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*Nota: Éste fue un resumen de la historia antigua de la decimocuarta nación que visitamos (segunda de monarcas). En sus programas educativos se enfatiza en ella de manera mucho más grandilocuente, no así en otras naciones como la de mercaderes (de quienes escribiré a continuación).