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Viaje A08-Parleros m13 Ajuste de representis

Con una visión estratégica

[Escrito mínimo (457p.) de la Parte V de El viaje]
-De cómo una familia promovió el nacimiento de una instancia directiva-

El directorio es el ente político más importante de esta nación de parleros.

Mi anfitrión, aún aprendiz de político, me invitó a que le acompañara a la sede de dicho organismo.
Me explicó que allí se toman las decisiones estratégicas de la nación, que allí se decide cuáles leyes y decretos (de las instancias con competencia) son aplicables en el territorio y me confesó que mantener una influencia constante y cuantiosa allí es el centro de las maquinaciones de su familia, una de las más poderosas de la nación.

En teoría el poder del directorio es pasivo, pues sólo puede vetar decisiones de otros entes, pero en la práctica es fácil forzar decisiones por medio del mismo, según me explicó.
Por demás es difícil, sino imposible, alcanzar la hegemonía en el directorio: Está compuesto por 23 miembros elegidos por consenso en el tiempo de entre los parlamentarios con un periodo o más en ejercicio.
Cada año hay votaciones cruzadas, los electores de cada cabildo votan por algún parlamentario que represente un cabildo de otra circunscripción y que no hubiese estado entre los más apoyados en los últimos tres años.
Alcanzándose así la mayor representatividad posible.

Mi anfitrión, por su cargo de elector, no tenía nada que buscar en la sede del directorio, sólo tenía acceso por ser parte de una familia tan renombrada como la suya.
Mientras caminábamos por el palacio directivo me contaba con orgullo casi infantil la leyenda negra de sus antepasados. Cómo fue su ascenso, cómo se aprovecharon de la tensión política en la época de «las reclamaciones» para hacer que se acumulara cada vez más poder en la directiva del parlamento nacional, el cual dominaron por varias décadas.
Algo, según él, necesario y ventajoso al permitir negociaciones más fluidas llevadas por un liderazgo más asertivo.

La denominación «Directorio» surgió en aquella época, cuando le dieron identidad propia a la directiva del parlamento en un intento por implementar una dictadura parlamentaria que sólo fracasó por culpa del azar, según la historia familiar.
El organismo inicial estaba constituido sólo por siete miembros (todos cercanos a su familia) y cuyos asientos se renovarían por mayoría simple en el seno del propio parlamento.
Algunos cabildos apoyaron la medida en general pero muchos más sólo apoyaron a directivos específicos esperando que, con el tiempo, surgiera un consenso en torno a los mismos.

La formalización de otra pequeña nación, en el seno de la federación de parleros, tranquilizó a los más alarmistas y dejó sin excusas a los populistas.
Con el pasar de los años ganaron poder los sectores moderados, quienes mejoraron los métodos de elección y aumentaron el número de directores, diluyéndose el poder de la familia de mi anfitrión, quien terminó su parloteo lleno de amargura.

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A03-Tiranos m13 Ajuste de representis Viaje

El equilibrio colectivista

[Microrrelato (397p.) de la Parte III de El viaje]
-Del organismo con la representatividad relativa más ajustable entre tiranos

Había pasado más de medio año desde que la nueva asamblea se instaló pero ello no evitó que hubiese varios movimientos y reajustes.
En particular salió del organismo legislativo una de las figuras más destacadas del decenio anterior. Hay quienes dicen que fue parte de la negociación que llevó al poder al tirano que recién asumía la presidencia. No le importaba ceder poder político pero sí quería vía libre para mejorar sus negocios. Fue una condición mínima que impuso en su alianza con el mandamás «saliente», quien ocupó la comandancia general de las fuerzas armadas.

Las elecciones generales de la asamblea son sólo una vez cada decenio pero, al ser una entidad colectivista, se vota por listas cerradas que pueden ser modificadas por el ente que organiza un grupo social o sector. De hecho es muy común que hayan cambios en la conformación de dichas listas, en las personas que representan a cada cual. Cambios que se pueden dar incluso pocos días después de la elección general y que muchas veces ni siquiera se hacen públicos pues, según la propaganda oficial, el sistema no toma en cuenta los intereses individuales sino los intereses de grupo, los cuales «no varían en lo esencial de persona a persona dentro de un mismo grupo.»
Quien controla la mayoría de las listas, o las más importantes, controla la asamblea y la designación de gran parte de los funcionarios del Estado, incluido el presidente. Dicho control se hace por medio de un sistema cleptocrático, que para el momento estaba bajo el dominio del anterior mandatario.

Cada sector o grupo social tiene su propia dinámica y actualizan sus datos de manera permanente. Por ejemplo la masa de estudiantes cambia año a año con la salida de nuevas promociones y el empresariado tiene mayor o menor influencia dependiendo de los impuestos pagados.
El voto de una persona tiene un valor distinto según diversos factores: el sector o grupo al que pertenezca, su desempeño o años de servicio, su zona de influencia, pero sobre todo el número de sus camaradas: Quienes tienen un voto débil suelen pertenecer a los sectores más numerosos y, por tanto, más fuertes en conjunto, con mayor capacidad de defender los derechos de los individuos que lo conforman.

Parece una paradoja: Mientras más débil es el voto individual de alguien, mayor es la probabilidad de que sus exigencias y necesidades sean cubiertas.

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A01-Déspotas m13 Ajuste de representis Viaje

Eliminando los escollos (#069)

[Microficción (359p.) de la Parte II de El viaje]
-De cómo mejorar la cúpula de gobierno por medio de acuerdos tácitos-

Hay entre déspotas un movimiento subterráneo, pacifista, pasivo. Por todos conocido, por nadie temido. Capaz de mantener el equilibrio político de sus naciones.
Dicen que son muchos, que están por todas partes, pero nadie se atreve a decir un número, ni siquiera ellos mismos: No se reúnen ni siquiera se conocen, sólo pueden intuir cuántos son por los rastros que dejan, pues entienden la forma de actuar de sus iguales.

Mis padres me cuentan que es común que se acerquen a los diplomáticos en busca de solidaridad, o al menos de consejo. Suele ocurrir en todas las naciones de déspotas pero sobre todo en ésta, la más moralista.
Y así pasó, algunos de ellos buscaron a mis padres, hablaron con ellos, uno por uno. Nunca he sabido que temas trataron pero supongo que no fueron muy agradables.
Tal vez empezaron discutiendo cuáles dirigentes eran más nocivos y por qué.

La única forma que tienen de alcanzar la representis, la mayor representatividad posible, es depurando los déspotas menos beneficiosos, que aportan menos al sistema.
Lo hacen poco a poco, sin alboroto. No atacan al mandamás, se desataría una guerra sucesoria. Atacan a sus allegados, a aquellos que consideren más nocivos.
Siempre hay dudas de cuál debe ser el siguiente. En principio actúan por instinto, con pequeñas dosis, haciéndose necesario que muchos de sus pares hagan lo propio para que se vea algún efecto específico, para saber que se ha elegido bien. Necesitándose la colaboración de tantos más para alcanzar la meta final, para mejorar un poco la representatividad de la cúpula con un mal déspota menos.

A nadie parece importar, tal vez porque no provocan grandes combates.
La mayoría de los déspotas gobernantes no creen en venenos ni en conspiraciones, no creen que puedan morir por algo que comieron o bebieron. No sienten ninguna curiosidad ante muertes repentinas, sólo creen en lo evidente, en los ataques directos, físicos, brutales
Por eso nadie tiene miedo a ese grupo de déspotas.

Si bien son pacifistas, lo son en términos despóticos. A veces para reducir la violencia hay que usar violencia, dicen: Liquidar al individuo más agresivo de un lugar aumenta la paz.

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*Nota: Este escrito es la continuación de Invaciones benefactoras y el último de la cuarta nación de déspotas que visitamos.