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A07-Nativos m07 Sentido cívico Viaje

Bases del voto aplazable

[Microrrelato (373p.) de la Parte III de El viaje]
-De los tecnicismos por los que todos ejercen su soberanía, eventualmente-

Se avecinaba la reunión de la asamblea general extraordinaria que se encargaría de elegir un nuevo emperador

Recuerdo mi extrañeza cuando me enteré que el periodo del emperador sólo había durado un lustro, la mitad de lo marcado por la tradición.
Me explicaron que todos los nativos tienen el mismo derecho de estar representado por una autoridad en el tiempo, que cada feudo debe llegar a estar representado en algún momento por un emperador.
Los nativos están dispuestos a aceptar que no se cumpla su propia voluntad de inmediato por el bien común, ello se ve reflejado tanto en su obediencia ciega a quien esté a cargo como en la formación gobiernos conjuntos en algunas naciones.

Por ejemplo, en ésta…
Para escoger al emperador, cada señoría feudal tiene un voto (son más de 500). Si su voto «es ignorado» podrá ejercerlo como añadido en la siguiente elección. Los votos no se pierden sólo se postergan (un sacrificio mínimo por el bien común).
Así, en cada elección, siempre ha habido una mayoría de feudos con un voto, otros más con dos, algunos pocos con tres. En raras ocasiones un feudo ha llegado a tener cuatro votos y nunca cinco, es decir, nunca ningún feudo ha llegado a pasar cuatro periodos sin estar representados por el emperador

Si un emperador es electo por menos de la mitad de los votos (con la mayor minoría tal vez porque hubo varios candidatos importantes) se considera que su enfoque es débil, que no es símbolo de unidad nacional y no podrá postularse para la reelección.
Si, por otra parte, el candidato que recibe más votos no es el que recibe el apoyado de más feudos (al obtener muy pocos votos simples y ganar gracias a los votos dobles o triples) deberá constituir un gobierno de transición, sólo podrá mandar por cinco años, así las señorías podrán expresarse de nuevo después de haber estado representadas en el poder central.

El emperador en ejercicio consiguió más de la mitad de los votos pero no obtuvo el apoyo de la mayoría de los feudos por lo que pudo lanzarse a la reelección aunque tuvo que conformar un gobierno de transición. 
La emperatriz a quien sucedió había polarizado a la sociedad haciendo difícil concertar visiones.