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A13-Votantes m03 Crianza y educación Viaje

La formación de votantes

[Escrito mínimo (487p.) de la Parte IV de El viaje]
-De lo primordial en la dirección de la educación entre votantes-

El hábito del voto debe inculcarse desde la más tierna edad.
Entre ellos se da de forma natural, hay múltiples juegos infantiles donde se votan las decisiones comunes, pero además tienen la potestad de participar en el desarrollo e implementación de ciertas directrices educativas, desde los más pequeños en sus guarderías que, por ejemplo, pueden elegir cuáles cuentos quieren que se les lea o dar su opinión sobre qué tipo de merienda prefieren.
Múltiples decisiones mínimas que parecen intrascendentes y que requieren un esfuerzo extra de los educadores pero que hacen que votar se vuelva costumbre, que se vuelva casi una necesidad.

La primera votación pública oficial en la que pueden participar es en las elecciones distritales, a los trece años de edad.
Después, para votar en cada una de las elecciones gubernamentales, tienen que haber votado en dos ocasiones en las del nivel de gobierno inmediatamente inferior. Sólo son libres de participar cuándo y cómo quieran al cumplir los 23 años.
En el caso de las consultas populares, que son las votaciones más comunes, «los ciudadanos habilitados serán aquellos que hayan participado en la elección de la instancia que la haya convocado.»

Como parte de la formación ciudadana de los estudiantes se suelen hacer debates sobre cada votación que se convoca.
Debaten sobre las políticas educativas locales y nacionales, aunque son sólo los padres y representantes quienes pueden participar en las votaciones respectivas:
Estos últimos, además de ser convocados a consultas de todo tipo en torno al sistema educativo, eligen al inicio de cada año escolar a múltiples coordinadores de entre candidaturas nacionales, provinciales y municipales, con lo que en una simple votación se decide no sólo quiénes estarán a cargo sino también cuál nivel de gobierno influirá más en cada localidad.

La administración educativa tiene una estructura fuertemente directiva y autónoma.
En cada distrito hay una coordinación con siete miembros que toman las decisiones según las directrices dictadas por los directorios municipales, provinciales o nacionales según sea el caso, pues en dichos directorios recae la mayor parte del poder.
La presidencia de la nación, por ejemplo, no tiene mayor poder sobre la educación, los decretos que emite al respecto pueden ser censurados en los directorios con sólo una mayoría simple.
Son habituales las disputas judiciales entorno al alcance de leyes y decretos.